(BUENOS AIRES).- Algunas de estas jaleas pueden adoptar formas monstruosas y peligrosas. Así describen los creadores de esta serie coreana el mundo oculto que solo ve Ahn Eun-young, la enfermera escolar que acaba de desembarcar en Netflix con una historia tan inquietante como adictiva para los amantes de los k-dramas.
Ahn Eun-young es una enfermera con una habilidad sobrenatural: puede ver los deseos, los sentimientos y los espíritus humanos que pululan a su alrededor en forma de «gelatinas o jaleas». Algunas de esas masas viscosas son inofensivas, pero otras se transforman en criaturas amenazantes que acechan los pasillos de la escuela secundaria a la que acaba de ser asignada.
En ese nuevo destino, los incidentes misteriosos no tardan en aparecer. Ahn no está sola en la batalla contra estas entidades. Su compañero Hong In-pyo es un maestro que posee un campo de energía especial a su alrededor, una suerte de escudo que lo protege del contacto con las jaleas y que lo convierte en el aliado perfecto para resolver cada caso.
La dupla investiga los fenómenos mientras el entorno escolar sirve de escenario para una comedia negra con toques de fantasía y criaturas tan extrañas como impredecibles. Cada episodio propone un nuevo enigma y la tensión va en aumento a medida que los monstruos emocionales se vuelven más violentos.
Para los seguidores de las series coreanas, el planteo es un hallazgo. La trama combina el humor absurdo, el drama juvenil y el suspenso sobrenatural que tantas veces distingue a las producciones surcoreanas más populares, con una estética visual que hace que hasta las gelatinas más inofensivas resulten inquietantes.
La historia se resuelve en entregas breves, ideales para el maratón de fin de semana. El vínculo entre Ahn y Hong suma una química que sostiene el relato sin caer en el romance fácil, algo que los fans del género valoran cuando buscan una propuesta distinta.
Netflix ya tiene disponible la serie completa, y el boca a boca empieza a hacer su trabajo. La plataforma suma así otro título coreano a un catálogo que no para de crecer, con una premisa que se destaca por lo insólita dentro de la oferta actual de k-dramas en Netflix. Una enfermera que pelea contra monstruos de gelatina en un colegio secundario: difícil no darle al play.
La temporada inicial quedó disponible en el servicio de streaming y se posiciona como una de esas rarezas que atrapan desde el primer episodio.
