(BUENOS AIRES).- “Para el club y para nosotros es histórico”, dijo Martín Palermo después de la clasificación. Con Palermo como entrenador, Platense se metió por primera vez entre los ocho mejores de la Copa Libertadores al superar a Coquimbo Unido por 7-6 en la definición por penales, luego del 0-0 en Chile. El resultado convirtió la campaña del equipo en un hecho inédito para la institución y dejó al entrenador como uno de los protagonistas centrales del avance a los cuartos de final.
La serie había comenzado con un empate 1-1 en Vicente López, un resultado que mantuvo abierta la clasificación hasta la revancha. Platense había tenido la posibilidad de ganar ese primer partido, pero desperdició un penal. Coquimbo Unido consiguió igualar sobre el cierre y obligó al equipo conducido por Palermo a definir el pase en Chile, con la serie todavía igualada. El empate trasladó toda la presión deportiva al partido de vuelta, que debía resolver la llave.
La revancha se disputó en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso y terminó 0-0 entre Platense y Coquimbo Unido. Durante los 90 minutos no hubo goles y el partido tuvo pocas situaciones claras, en un desarrollo cerrado y atravesado por la tensión. El Calamar afrontó el encuentro como visitante, resistió la presión del escenario y evitó que el conjunto chileno pudiera quedarse con la serie. El empate sin goles llevó la definición a los penales como último obstáculo para la clasificación.
La tanda terminó 7-6 a favor del conjunto argentino y selló el pase a los cuartos de final. La resolución desde los doce pasos desató un festejo entre los jugadores, el cuerpo técnico y todos los integrantes de la delegación de Platense. Para la institución, la clasificación ya es considerada la más importante de su historia internacional. La marca adquiere mayor dimensión porque Platense disputa por primera vez la Copa Libertadores.
Martín Palermo también quedó en la historia de Platense por la conducción de esta campaña. El entrenador fue quien encabezó al equipo durante el torneo y lo llevó a una instancia a la que la institución nunca había llegado: los cuartos de final de la Copa Libertadores. El avance no solo representa una hazaña del club; también suma un capítulo inédito a la trayectoria de Palermo como entrenador. Su tarea quedó vinculada a la clasificación de Platense entre los ocho mejores en su primera participación en el torneo.
El momento previo a los penales reforzó esa imagen de Palermo como conductor del grupo. Antes de la definición, reunió a sus futbolistas y les transmitió tranquilidad y confianza, en un momento de máxima tensión. Las imágenes del entrenador durante esa instancia reflejaron su papel como líder y mostraron una intervención ligada a la preparación emocional del equipo. La arenga terminó convertida en una de las postales de la noche en que Platense consiguió el pase.
Fluminense será el próximo rival de Platense en los cuartos de final. El equipo argentino llegará a esa instancia después de superar a Coquimbo Unido en su primera participación en la Copa Libertadores y con Palermo al frente de la campaña. El nuevo cruce planteará un desafío mayor para el Calamar, que ya tiene confirmada la próxima etapa de su recorrido continental.
