(BUENOS AIRES).- “Ahora toca descansar, recuperarme y volver más fuerte que antes”, escribió Leandro Paredes en Instagram para confirmar su baja en Boca. El capitán no viajará a Paraguay para la revancha ante Recoleta por los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Paredes arrastraba una molestia muscular desde el empate 1-1 ante Platense. El volante fue reemplazado al entretiempo y, aunque en un primer momento hubo expectativa por su evolución, con el correr de las horas quedó claro que no formaría parte de la delegación que viaja a Paraguay.
El mediocampista decidió terminar con las especulaciones y publicó el mensaje en Instagram después de conocerse que no integraría la delegación. Al momento de confirmarse la ausencia, Boca no había emitido un parte médico oficial; las primeras informaciones indicaron que el problema no sería un desgarro, sino una inflamación en la zona del isquiotibial, una situación que requiere reposo y seguimiento para determinar cuándo estará en condiciones de regresar.
La baja golpea a Rodolfo Arruabarrena. Desde su regreso al club, Paredes se transformó rápidamente en una pieza central del equipo, no solo por su jerarquía individual, sino también por su capacidad para manejar los tiempos, distribuir la pelota y convertirse en una referencia para sus compañeros. Por eso, su ausencia en una instancia decisiva de la Sudamericana tiene un peso especial.
El entrenador deberá modificar una zona fundamental del conjunto de Arruabarrena, que ya venía trabajando de cara a un encuentro clave. La obligación de sostener el objetivo internacional se combina con la necesidad de cuidar a los futbolistas que puedan llegar en mejores condiciones al próximo compromiso del Torneo Clausura.
Tres bajas para la revancha
Paredes no será la única ausencia en Paraguay. Leandro Lozano y Marco Pellegrino también quedaron descartados por distintas molestias musculares, por lo que Arruabarrena tendrá que introducir varias modificaciones en una formación que pierde a tres jugadores de manera simultánea.
El desafío crece por la cantidad de bajas en una instancia decisiva. Boca afrontará la revancha ante Recoleta con la obligación de avanzar en la Copa Sudamericana y, al mismo tiempo, administrar el desgaste físico de un plantel exigido por la seguidilla de partidos.
El capitán del Xeneize comienza una carrera contra el tiempo para recuperarse. En el club saben que no pueden arriesgarlo innecesariamente; si la evolución es favorable, existe la posibilidad de que vuelva a estar disponible frente a Racing el próximo fin de semana.
Mientras tanto, Arruabarrena tendrá que encontrar una alternativa para reemplazar el liderazgo futbolístico de Paredes en Paraguay y confiar en las opciones disponibles para superar una prueba que tendrá una dificultad extra por la cantidad de bajas.
