(BUENOS AIRES).- “La idea del entrenador es clara, ser protagonistas y vamos de menor a mayor y muy bien”, dijo Leandro Paredes después del triunfo de Boca ante Deportivo Recoleta por la Copa Sudamericana. El capitán del Xeneize no solo analizó la victoria: respaldó con firmeza a Rodolfo Arruabarrena y expuso el cambio de mentalidad que el plantel empieza a incorporar bajo su ciclo.
El partido había arrancado torcido para Boca, que recibió un gol a los seis minutos tras un error defensivo. Sin embargo, el equipo no perdió el control, siguió atacando y generó situaciones hasta dar vuelta el resultado. Para Paredes, esa reacción no fue casualidad. El mediocampista sostuvo que el grupo comienza a construir una mentalidad distinta, en la que busca ser protagonista incluso cuando el marcador es adverso.
Arruabarrena metió mano en el entretiempo con una modificación ofensiva que resultó determinante para cambiarle la dinámica al ataque. Boca se impuso en la segunda mitad y terminó ganando con autoridad una noche que había empezado de la peor manera. El equipo todavía tiene aspectos por mejorar, pero empieza a encontrar resultados y, sobre todo, señales futbolísticas que antes no aparecían con tanta frecuencia.
La victoria dejó un dato concreto: fue la primera vez en el año que el Xeneize logró dar vuelta un partido. Esa capacidad de reacción es justo lo que el entrenador pretende instalar como rasgo estable del equipo. Paredes ya había dejado una frase similar después del encuentro ante el conjunto paraguayo y ahora volvió a remarcar la evolución que viene mostrando el conjunto.
Paredes, como principal referente del vestuario, le puso la firma pública al proyecto de Arruabarrena. “Vamos de menor a mayor y muy bien”, repitió después del encuentro, y sus palabras mostraron que el mensaje del cuerpo técnico caló hondo entre los futbolistas. El volante destacó la evolución que muestra el conjunto y aseguró que existe una idea clara dentro del plantel, algo que en los partidos anteriores no aparecía con tanta frecuencia.
Que el capitán destaque públicamente la claridad de la idea de Arruabarrena muestra que el mensaje del técnico está siendo recibido por los futbolistas. La opinión de Paredes tiene un peso especial dentro del vestuario y su respaldo explícito llega en un momento en que Boca necesita consolidar señales futbolísticas. La capacidad para sostener la idea después de recibir un golpe temprano representa una señal positiva para un equipo que necesitaba mostrar respuestas.
Con Arruabarrena al mando y Paredes como líder dentro de la cancha, el Xeneize busca que la victoria ante Recoleta sea el inicio de una etapa diferente, sostenida en una convicción que el grupo repite en cada declaración. El equipo empieza a encontrar resultados y, sobre todo, respuestas de carácter cuando las cosas se complican. Boca todavía tiene mucho camino por recorrer, pero la sensación dentro del grupo parece haber cambiado.
