(BUENOS AIRES).- Leandro Paredes se llevó todos los aplausos del Tomás Adolfo Ducó tras una salvada espectacular en la línea que evitó el segundo tanto de Vélez, en el empate 1-1 entre Boca y el Fortín por la cuarta fecha del Torneo Clausura. El capitán del Xeneize fue el héroe en una jugada que pudo haber liquidado el partido.
A los 14 minutos del primer tiempo, con Vélez ya en ventaja por el gol de Valdes, una mala entrega de Milton Delgado dejó a Boca mal parado y encendió una contra letal del equipo de Guillermo Barros Schelotto. La pelota le quedó a Rodrigo Aliendro, quien avanzó sin oposición hacia el arco defendido por Alvaro Montero.
Aliendro resolvió con una definición sutil: picó la pelota justo cuando el arquero colombiano salía a achicarle el ángulo. La trayectoria parecía destinada a inflar la red y poner el 2-0 que habría dejado muy golpeado a Boca en la cancha de Huracán.
Sin embargo, Leandro Paredes nunca dejó de correr. El volante de la Selección siguió la jugada desde atrás y, cuando el balón ya se colaba cerca de la línea de gol, apareció con un derechazo preciso para despejarlo al córner. La pelota no llegó a ingresar y el marcador no se movió.
Ni bien la pelota salió del área, Alvaro Montero se levantó y fue directo a felicitar a su compañero. El gesto del arquero reflejó la importancia de una intervención que mantuvo a Boca vivo en un momento de máxima fragilidad defensiva.
La figura de la noche
La salvada confirmó a Leandro Paredes como la figura excluyente de la noche pese al empate. Boca mostró una versión más sólida que en partidos anteriores, mereció más y terminó llevándose un punto que, sin la aparición de su capitán, difícilmente hubiera rescatado.
El equipo del Vasco Arruabarrena generó varias situaciones de gol a lo largo de los 90 minutos y dominó buena parte del desarrollo en el Ducó. Sin embargo, la falta de eficacia en el área rival lo privó de un triunfo que estuvo cerca de conseguir.
Paredes, más allá de la jugada puntual que evitó la caída de su arco, manejó los tiempos del mediocampo boquense y se erigió como el faro del equipo en la noche de Parque Patricios. Su influencia en el juego colectivo y su despliegue físico fueron determinantes para que Boca mantuviera el control ante un Vélez que apostó a la velocidad en las réplicas.
Lo que viene
El 1-1 dejó al equipo del Vasco Arruabarrena en ascenso dentro del torneo y a Leandro Paredes en el centro de todos los elogios, otra vez como el emblema que evitó una derrota que parecía cantada en el Palacio Tomás Adolfo Ducó. Boca acumuló un nuevo punto en la tabla y ahora se prepara para la próxima fecha del Clausura, donde buscará volver a la victoria para consolidar el repunte que mostró ante el Fortín.
