(BUENOS AIRES).- Sale en 30 minutos y es un viaje de ida para los fanáticos de este plato de olla. Paulina Cocina, la cocinera más famosa de las redes argentinas, volvió a meter mano en un clásico de la cocina de todos los días para darle una vuelta de rosca inesperada. Siempre atenta a los ingredientes que rinden y a las combinaciones que sorprenden, esta vez apuntó a un plato que divide aguas pero que ella defiende a capa y espada: la polenta.
A través de su cuenta de Instagram, la influencer compartió su forma preferida de preparar polenta cremosa con boniato y queso azul y no tuvo ningún problema en aclarar que la idea no le pertenece. “Si pensabas que la polenta era aburrida, quedate a ver esto: polenta con batata y queso azul. Totalmente distinta, mega cremosa, el contraste dulce del boniato con el queso azul es un viaje de ida, y si le ponés un crocantito por arriba como hice yo es la gloria absoluta. Por cierto la receta (le hice algunas variaciones, pero nobleza obliga), se la choreé a @valerlich”, confesó Paulina, en referencia a Val Erlich, la cocinera argentina que rescata ingredientes populares como la polenta o el arroz y los lleva a otro nivel.
Fanática declarada de la polenta, Paulina tiene su propio método para que quede bien cremosa y no se pase: la prepara en una proporción de 6 a 1, es decir, seis partes de líquido por una de polenta. Ese es su secreto de base, al que después suma el toque dulce y ahumado del boniato asado y la potencia del queso azul.
INGREDIENTES DE LA POLENTA CREMOSA DE PAULINA COCINA
1 boniato grande
Sal, pimienta y merkén ahumado (o el picante que más te guste)
Aceite de oliva, cantidad necesaria
1 taza de leche
1 taza de caldo de verduras
1/3 taza de polenta de cocción rápida
1 cubito de manteca
50 g de queso muzzarella o cremoso
50 g de queso azul o roquefort desmenuzado
Granola salada o nueces picadas para decorar
Lo primero es asar el boniato para que largue todo su sabor. Cortalo al medio a lo largo, condimentalo del lado plano con sal, pimienta, merkén y aceite de oliva, y ponelo boca abajo en una placa. Llevalo a horno fuerte hasta que esté bien tierno; también podés cocinarlo en la freidora de aire. Apenas salga, retirale la pulpa suave con una cuchara y reservala.
En una olla, calentá la leche junto con el caldo de verduras y sumá la pulpa del boniato asado. Integrá todo con batidor de mano hasta disolver bien el puré. Cuando rompa el hervor, volcá la polenta en forma de lluvia y revolvé sin parar durante un minuto hasta que espese. Apagá el fuego, incorporá el cubito de manteca y los cubos de muzzarella, y mezclá con energía hasta que el queso se funda por completo en una textura bien cremosa.
Serví la polenta bien caliente, espolvoreá el queso azul desmenuzado por encima y rematá con la granola salada o las nueces picadas. El contraste entre lo dulce del boniato, lo cremoso de los quesos y el crocante del topping es lo que la vuelve adictiva.
El verdadero secreto, según reveló la propia Paulina, está en asar el boniato boca abajo para que la superficie se caramelice y condimente mejor la pulpa. Incorporar esa pulpa al caldo antes de tirar la polenta hace que el sabor dulce y ahumado penetre en cada grano de maíz y la textura quede imposible de lograr si se agrega el puré después.
Una receta simple, rendidora y con un giro que vale la pena. Tenés que probarla sí o sí.
