(BUENOS AIRES).- «La víctima nunca fue mi amiga, solo la quería ayudar», dijo Pity, la numeróloga, al defenderse de la acusación del femicida de Villa Devoto, quien mató a puñaladas a su mujer, Romina, y después intentó suicidarse. La mujer trabajaba en los locales de Piti Velas y el atacante mencionó a la numeróloga por los cambios de personalidad de Romina en la carta que dejó antes de escapar.
El crimen ocurrió esta mañana en el barrio de Devoto. El agresor, carnicero, atacó a Romina con 40 puñaladas, dejó una carta y huyó con el cuchillo. A dos cuadras intentó suicidarse y quedó internado en estado crítico.
La hija de 8 años despertó a su hermano mayor y le avisó que su papá había matado a su mamá. El hijo de 21 años llamó al 911 y dijo lo mismo. Después le mandó un mensaje a Pity: «Hoy no vamos a ir a trabajar porque papá mató a mamá».
El vínculo laboral con Romina
Pity contó que Romina se acercó tiempo atrás para pedirle una franquicia. Su situación crediticia era irrecuperable y tenía muchas deudas, por lo que la numeróloga le ofreció quedarse en su equipo. «Nos empezamos a dar cuenta que era la que más se destacaba, la que tenía el piso limpio, la que la gente le dejaba los regalos», señaló.
Según su relato, hace un mes y medio Romina le pidió financiamiento para abrir un localcito cerca de su casa y ella aceptó. La víctima quería instalar un negocio en Beiró para que su hijo tuviera trabajo. El joven también trabajaba en los locales de Piti Velas.
Pity aseguró que nunca conoció al marido ni a los hijos más chicos de Romina. «Nunca lo vi al marido, nunca vi a los dos chiquitos», afirmó. También lamentó no haber sabido del problema de fondo: «No tuve la suerte de terminar de salvarle la vida«.
La numeróloga explicó que el sábado enterró a su hermano y que Romina la llamó llorando ese mismo día. «Tengo todos los chats para mostrar», sostuvo. Además, contó que recién al recibir el mensaje del hijo de la víctima tomó dimensión de lo ocurrido: «Yo quiero hablar con una persona mayor de edad, que me diga si esto era real, si era verdad».
Su salida de los negocios
Pity se definió como «la cara de Piti Vela, pero no soy la dueña» y dijo que se está retirando de los negocios. Explicó que tiempo atrás decidió dejar la marca porque la situación económica le impedía sostener tres empleados y que invitó a sus vendedoras a protagonizar el cambio.
«Yo ya está, a mí no me agarro más. O sea, yo ya me voy de los negocios prácticamente», expresó. El femicida seguía internado en estado crítico, mientras la numeróloga enfrentaba las repercusiones de una carta que la señaló como parte del conflicto.
