(BUENOS AIRES).- Maru Botana, una de las cocineras más queridas y seguidas del país, compartió una receta que convierte el clásico budín de pan en un postre de lujo. La clave está en sumar leche condensada, crema de leche y claras a nieve para lograr una textura aireada y súper cremosa, lejos del típico budín apelmazado.
La preparación es ideal para aprovechar el pan del día anterior y rendirle homenaje sin desperdicios. Además, es una receta rendidora y económica, porque rescata el pan que muchas veces termina en la basura. Sale una budinera grande, de 12 porciones, perfecta para una merienda especial o para servir como postre frío con abundante dulce de leche y crema. La receta, que Maru repite en sus redes porque nunca falla, lleva ingredientes que seguramente ya tenés en casa.
INGREDIENTES
600 g de pan de campo (sin corteza)
1 litro de leche
1 lata de leche condensada
200 g de azúcar (más extra para el caramelo)
Un chorrito de crema de leche
4 huevos (yemas y claras separadas)
1 cdta. de esencia de vainilla
El paso a paso de Maru Botana:
Acaramelar: Cubrí el fondo de una budinera con azúcar, dejala sobre la hornalla a fuego bien bajo y, cuando tome color ámbar, retirala, movela con cuidado para repartir el caramelo y dejá enfriar.
Remojar: Calentá la leche, volcála sobre el pan sin corteza y deshacelo con batidor hasta formar una pasta cremosa y sin grumos.
Integrar: Sumá el azúcar, la vainilla, la leche condensada, la crema y las 4 yemas. Mezclá bien hasta unificar.
El toque de aire: Batí las claras a nieve e incorporalas con movimientos envolventes, sin revolver en exceso, para que quede bien esponjoso.
Horno paciente: Volcá la mezcla en la budinera acaramelada y cociná a baño María a 160 °C durante 45 a 50 minutos, hasta que al pinchar el centro salga apenas húmedo.
Servir: Enfriá bien en heladera (mejor de un día para el otro), desmoldá y acompañá con abundante dulce de leche y crema.
Para que el budín quede igualito al de ella, Maru revela tres trucos que no fallan. El primero y fundamental: “Sin corteza: Usar solo la miga garantiza una textura sedosa sin partes duras”. El segundo, el dúo cremoso de leche condensada y crema, que aporta suavidad y la cantidad justa de materia grasa. Y el tercero, el baño María bien calmo, que evita que la preparación hierva en el horno y asegura un corte perfecto y parejo. El resultado es un budín cremoso por dentro, con una capita de caramelo que enamora. Probá esta receta y vas a sumar un clásico insuperable a tu repertorio. Las tenés que probar sí o sí.
