(BUENOS AIRES).- Recoleta FC, el club paraguayo que esta noche enfrenta a Boca Juniors en los octavos de final de la Copa Sudamericana 2026, tiene su sede en el barrio Recoleta de Asunción, capital de Paraguay, y arrastra 95 años de historia que incluyen un largo peregrinaje por el ascenso y un presente internacional inédito.
La serie de octavos se pone en marcha este martes y Boca es el primer equipo en pisar el césped en esta instancia del certamen continental, donde busca estirar su campaña copera ante un rival que debuta en las competencias organizadas por la CONMEBOL. Recoleta FC está haciendo su presentación en los torneos internacionales.
Fundado hace casi un siglo, Recoleta FC pasó varias de sus décadas en las divisiones de ascenso del fútbol guaraní. El punto de inflexión llegó en 2024, cuando logró el regreso a la Primera División de Paraguay y, en la misma temporada, abrochó el boleto que le dio acceso por primera vez a la Copa Sudamericana. El club jamás había participado de una competencia oficial de CONMEBOL y ahora se las ve cara a cara con el último campeón del torneo, sin margen para especular.
Lejos de ser un equipo de paso, el conjunto asunceno viene de protagonizar la fase de grupos y ahora se topa con uno de los gigantes del continente, en la serie más exigente de su corta trayectoria internacional. Recoleta FC quiere hacer historia ante el Xeneize.
De Asunción al Defensores del Chaco
La localía natural de Recoleta FC es el Estadio Roque Battilana, ubicado en el barrio que le da nombre al club y que lleva el apellido de un dirigente histórico de la institución. El predio pertenece al club desde 1941, pero la cancha apenas tiene capacidad para 6 mil espectadores, un número muy lejano de lo que exige una eliminatoria de esta magnitud.
Por ese motivo, la definición de la llave —cuando llegue el turno del desquite en Paraguay— no se jugará allí sino en el Estadio Defensores del Chaco, el escenario más emblemático del fútbol paraguayo, con una capacidad superior a los 40 mil espectadores. Boca podrá llevar hasta 20 mil hinchas a ese encuentro para acompañar al equipo en busca de la clasificación.
Para el elenco paraguayo, la aventura de 2026 ya es histórica: pasó de militar décadas en el ascenso a medirse con Boca en una instancia eliminatoria de la Sudamericana, con la vuelta programada en el máximo coliseo del fútbol de su país.
