(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme y Rodolfo Arruabarrena no aflojan en la búsqueda de refuerzos para Boca y en las últimas horas les acercaron un delantero de experiencia internacional. El apuntado es Joaquín Correa, atacante con pasado en la Selección Argentina que hoy viste la camiseta de Botafogo.
Riquelme y Arruabarrena ya analizan la posibilidad de sumarlo a partir de agosto. Las fuentes que siguen la negociación indican que Riquelme "lo quiere convencer" de jugar en el club de la Ribera y que está dispuesto a avanzar en las charlas apenas lo permita el próximo libro de pases. La oportunidad apareció porque Correa no termina de afirmarse como figura en el fútbol brasileño, una ventana que en Boca creen que pueden aprovechar.
Los números del delantero en Brasil respaldan ese diagnóstico. Desde que llegó a mediados de 2025, Correa disputó 41 partidos oficiales con la camiseta de Botafogo. En ese lapso apenas marcó 4 goles y dio 4 asistencias, una producción muy por debajo de lo que se esperaba de un futbolista de su cartel.
Detrás del interés hay un ofrecimiento que cayó en la mesa de Riquelme y que el club empezó a evaluar en serio. Correa ya había estado en el radar de River tras su salida del Inter, pero terminó recalando en Brasil. Ahora, Juan Román Riquelme busca seducirlo con la chance de regresar al fútbol argentino, en un momento en que el jugador necesita reencontrarse con su mejor versión y Boca ve una alternativa para reforzar la delantera sin disparar los costos.
Contrato y valor de mercado
El principal escollo es su vínculo con el club brasileño. Correa tiene contrato hasta diciembre de 2027 y, según surge de las negociaciones, la rescisión unilateral no corre como opción. Eso obliga a Boca a negociar una transferencia, y en Botafogo ya pusieron precio: piden 2 millones de dólares, una cifra algo más alta que los 1,5 millones de euros que Transfermarkt le asigna como valor actual de mercado.
A partir de ese número, la dirigencia que encabeza Riquelme deberá resolver si hace el esfuerzo económico o si espera condiciones más favorables. Por lo pronto, el presidente xeneize ya manifestó su deseo de cerrar la llegada de Correa apenas se abra la ventana de agosto, y en las próximas semanas se espera que haya contactos formales para destrabar la operación.
