(BUENOS AIRES).- Juan Román Riquelme ya definió quién será el responsable de los goles en el ciclo de Rodolfo Arruabarrena. Boca aceleró en las últimas horas las negociaciones para incorporar a Ezequiel “Chimy” Ávila, el delantero argentino de 32 años que quedó libre del Real Betis y al que la dirigencia busca cerrar esta misma semana.
La necesidad de un centro-atacante se volvió urgente después de la lesión de Adam Bareiro y la falta de alternativas en un puesto clave. Por eso, el nombre del Chimy Ávila tomó fuerza dentro del Consejo de Fútbol hasta convertirse en una de las prioridades del presidente y del cuerpo técnico. “La búsqueda de un delantero se volvió una necesidad para Boca después de la lesión de Adam Bareiro y la falta de alternativas en una posición clave”, reconocen desde el club.
El camino hacia el delantero se despejó con un movimiento previo: la salida de Marcelo Saracchi liberó un cupo de extranjero en el plantel. Con ese espacio disponible, la conducción xeneize activó la búsqueda de un refuerzo sin costo de transferencia, una condición que sedujo de inmediato porque permite sumar jerarquía sin comprometer las cuentas. “La posibilidad de incorporar a un jugador sin pagar transferencia es otro factor que seduce a la conducción encabezada por Riquelme”, admiten cerca del presidente.
El perfil de Ávila encaja con lo que pretende el club. La dirigencia valora su experiencia, su personalidad y su capacidad para rendir en partidos de alta presión. Además, creen que el ataque necesita una alternativa con mayor presencia física y poder de choque contra los defensores rivales, justo lo que el Chimy ofreció en sus mejores temporadas. “El Xeneize considera que el ataque necesita una alternativa con mayor presencia física y capacidad para competir con los defensores rivales”, detallan las fuentes consultadas.
El delantero viene de tres temporadas en el Betis, donde disputó 60 partidos y convirtió ocho goles, números que no reflejan el protagonismo que sí tuvo en su etapa anterior en España. En Osasuna se convirtió en uno de los atacantes más reconocidos de LaLiga por su intensidad y su capacidad goleadora, un recuerdo fresco que el Xeneize quiere recuperar. Durante ese ciclo en Pamplona, Ávila mostró su mejor versión y se ganó el reconocimiento del fútbol español por su entrega y efectividad frente al arco.
Con la negociación ya encaminada, la expectativa dentro del club es poder anunciar la incorporación en el transcurso de esta misma semana. La intención es que Ávila llegue como una pieza importante para afrontar tanto la competencia local como los desafíos internacionales que se avecinan. Riquelme confía en que el delantero le dará a Arruabarrena las variantes ofensivas que hoy escasean en el plantel.
Si no surgen inconvenientes en las próximas horas, el Chimy firmará su vínculo y se pondrá a disposición del cuerpo técnico de inmediato. La apuesta está hecha.
