(BUENOS AIRES).- “Va a ser figura e ídolo de River. Recién está empezando a mostrar algunas cositas de todo lo que es capaz de hacer”, dijo Fernando Kuyumchoglu sobre el futuro de Ángel Correa en el club. River incorporó a Ángel Correa por 15 millones de dólares, después de que el delantero destrabara su salida de Tigres de México. El atacante lleva cinco partidos y convirtió su primer gol frente a Argentinos Juniors.
Fernando Kuyumchoglu surgió en River y en 1988 llegó a entrenarse con el primer equipo, dirigido por Carlos Timoteo Griguol. No llegó a debutar porque tuvo que cumplir con el servicio militar obligatorio. Terminó su carrera como jugador en 1997 y luego comenzó a trabajar como entrenador en las divisiones inferiores.
Kuyumchoglu trabajó durante una década con los juveniles de River y después pasó a San Lorenzo. En esa etapa siguió de cerca a Correa, cuando el delantero jugaba en las inferiores del Ciclón: “Yo lo tenía visto desde cuando él jugaba en Séptima y yo dirigía a la Octava de River. Siempre miraba a los chicos rivales de todas las divisiones que podía y en esa fecha contra San Lorenzo lo ‘marqué’, que era el 10, y también al 9 de la categoría 95”. También explicó que Correa había estado en la pensión de River, pero “se les escapó” porque no jugaba mucho; luego Jorge García, ya fallecido, lo llevó a San Lorenzo.
Bernardo Romeo recordó que Correa estuvo cerca de ser echado de San Lorenzo por faltar una semana a los entrenamientos. “Correa es un monstruo. Tengo una anécdota con él. Cuando asumí como manager en San Lorenzo, Ángel estaba en Reserva y faltó una semana a entrenar. Llamé y me dijeron que estaba en Rosario, lesionado. Si estás lesionado podés faltar un día, no una semana. Estuve por echarlo del club. Hablé con Kuyumchoglu, el técnico de la Tercera, y me dijo: ‘Dejamelo a mí’. Y ahí se encarriló, subió a la Primera y la rompió. Menos mal que no lo eché”. Kuyumchoglu intervino ante Romeo y le pidió que le permitiera hablar con el juvenil porque estaba convencido de sus condiciones.
El episodio ocurrió en el verano de 2013, durante una pretemporada de la Reserva de San Lorenzo. Kuyumchoglu relató: “Al final, el colectivo llegó cinco minutos antes de las 9 y Ángel, a las nueve en punto. Me acerqué y le dije: «¿Usted es Correa? Y cuando me respondió me acuerdo que mi reacción fue comentarle: «Un jugador con mucha suerte».” Después de esa pretemporada, el delantero subió a Primera y no volvió a bajar. Con San Lorenzo ganó el Inicial 2013 y la Copa Libertadores 2014.
Kuyumchoglu definió a Ángel Correa con una frase que resume su mirada sobre el delantero: “Es potrero, villa, capacidad de superación, talento innato… Yo le decía Aladino y le hacía gestos de que frotara la lámpara porque es así, se inspira y es imparable. Yo ya venía de tener a Lamela, a Lanzini y Ocampos en River y lo comparaba con ese tipo de jugadores, que son diferentes”. También lo comparó con Ariel Ortega y sostuvo: “El Burrito Ortega. No específicamente por las características, pero sí porque no suele lesionarse, se banca las patadas en silencio y se agranda en esas situaciones. Es muy fuerte físicamente a pesar de ser flaquito y en el pie a pie puede inventar cualquier cosa”.
Kuyumchoglu describió como “una alegría tremenda por ver a Ángel en River” la llegada del atacante al club. También afirmó que “la conexión que tiene con Thiago Almada va a potenciar a los dos”. El formador vive actualmente en Colonia, Uruguay, y reconoció que perdió el contacto con Correa: “No, hace mucho que no hablo, fuimos perdiendo el contacto, pero me gustaría poder darle un abrazo algún día en el club. Yo ahora estoy en Colonia, Uruguay, aunque espero tener la oportunidad de saludarlo pronto”.
