(BUENOS AIRES).- River venció a Banfield por 3-2 y recibió una noticia positiva en el aspecto físico: ninguno de los futbolistas reemplazados terminó con una lesión. La única preocupación quedó puesta en Aníbal Moreno, quien será seguido de cerca durante los próximos días para determinar si podrá jugar el próximo partido.
Los cambios realizados durante el encuentro habían generado dudas por el estado físico de los jugadores. Leonardo Ponzio debió mover piezas durante el partido y, por el contexto del equipo, cada salida encendió interrogantes sobre la posibilidad de nuevas bajas.
Juan Cortese informó que ninguno de los futbolistas que dejó la cancha presentó una lesión. El dato llevó tranquilidad al cuerpo técnico interino, que necesitaba terminar el partido sin sumar problemas físicos a un plantel que ya había atravesado dificultades durante la temporada.
La ausencia de nuevas lesiones le permitirá a River trabajar durante la semana con mayor tranquilidad. El cuerpo técnico podrá planificar el próximo compromiso sin tener que incorporar bajas adicionales a una lista que ya había estado condicionada por distintos problemas físicos.
Aníbal Moreno quedó como la excepción dentro del parte posterior al triunfo. El mediocampista tendrá un seguimiento especial por parte del cuerpo médico y su evolución será determinante para saber si estará disponible en el próximo compromiso.
La información disponible no confirma una lesión de Moreno. El cuerpo técnico deberá manejar sus cargas, observar su estado físico y esperar cómo responde durante la semana antes de definir si podrá estar a disposición.
El cuerpo médico seguirá de cerca al volante en los próximos días. La evaluación será la que determine si Moreno puede jugar el siguiente partido, por lo que su evolución concentra la atención después de la victoria ante Banfield.
Leonardo Ponzio asumió como entrenador interino en un momento exigente para el equipo. La eliminación de la Copa Sudamericana y la salida de Eduardo Coudet habían dejado a River en un escenario de urgencia, por lo que el triunfo ante Banfield significó un alivio desde lo deportivo.
La victoria también permitió recuperar confianza y cortar una racha negativa que había generado preocupación en Núñez. River consiguió los tres puntos en un partido que terminó 3-2 y Ponzio comenzó su interinato con un resultado favorable.
La dirigencia todavía define quién será el próximo entrenador, mientras Ponzio intenta sostener la reacción del equipo. El interino necesita contar con la mayor cantidad de alternativas posibles para darle continuidad al conjunto que logró vencer a Banfield.
El próximo paso será seguir la evolución de Moreno y mantener disponible al resto del plantel. Por ahora, los jugadores que fueron reemplazados podrán entrenarse con normalidad, mientras el mediocampista atraviesa una semana de control especial sin una lesión confirmada.
