(BUENOS AIRES).- "River intimará a Kevin Castaño por sus inconductas, por su comportamiento que no coincide con el comportamiento que debe tener un jugador de River y un comportamiento ejemplar de un futbolista profesional", dijo Renzo Pantich. River tomó la decisión de avanzar legalmente contra el volante colombiano, que se ausentó de los entrenamientos sin autorización y sin dar explicaciones formales al club.
Pantich aclaró que el jugador tiene contrato vigente y no se presentó a entrenar durante el periodo Cantilo. "Aduce tener ofertas de Brasil, del Atlético Mineiro, pero de momento él pertenece a River y no se presenta a entrenar por motus propios, por decisión propia", señaló.
La ausencia de Castaño no es un episodio aislado. El futbolista arrastra faltas reiteradas desde hace semanas y la dirigencia considera que su actitud ya cruzó un límite que obliga a una respuesta institucional. La intimación formal, a cargo de los abogados del club, busca dejar sentada la posición de River por escrito y establecer plazos concretos para el regreso del jugador.
El periodista detalló la postura de la dirigencia: "River con sus abogados tomó la decisión de intimar a Kevin Castaño por su falta de disciplina y de profesionalismo a la hora de comportarse como jugador de River".
La intimación es el recurso formal que eligió el club para exigir el cumplimiento del contrato. La conducta del futbolista, según Pantich, no se ajusta al profesionalismo que se espera de un jugador de la institución. En el predio de entrenamiento ya asumen que la relación entre las partes está seriamente dañada y que la reconciliación no será sencilla.
Pese a las supuestas ofertas del Atlético Mineiro, desde River remarcan que el pase pertenece a la entidad de Núñez y que el jugador no está habilitado para negociar por su cuenta. Ningún club brasileño se comunicó de manera oficial con la dirigencia de River, lo que refuerza la sospecha de una maniobra unilateral del entorno del futbolista.
La inconducta detectada por el cuerpo técnico y los dirigentes abarca no solo las ausencias a los entrenamientos, sino también gestos que fueron interpretados como un intento de forzar la salida. La evaluación puertas adentro es que un jugador profesional no puede recurrir a métodos de presión que perjudican al grupo y al funcionamiento deportivo del plantel.
Mientras tanto, Castaño sigue sin aparecer por el predio. La decisión de los abogados ya está tomada y se espera que en las próximas horas reciba la notificación formal con un ultimátum: presentarse a trabajar o quedar expuesto a sanciones económicas y disciplinarias más severas.
River busca que el volante rectifique su actitud y se reintegre a los trabajos. La intimación es el primer paso para que el colombiano retome sus obligaciones contractuales. Si el jugador persiste en su postura, el club se reserva el derecho de aplicar las penalidades previstas en el convenio firmado, que incluyen desde multas significativas hasta la suspensión sin goce de haberes por incumplimiento grave del contrato.
