(BUENOS AIRES).- La Comisión Directiva de River le manifestó su respaldo a Eduardo Coudet y no tiene previsto despedirlo, pese a los malos resultados que viene acumulando el equipo. La única manera de que el entrenador deje su cargo en este momento sería que él mismo decida presentar la renuncia: la dirigencia no evalúa interrumpir el ciclo por decisión propia.
La decisión fue comunicada en medio de un escenario de máxima tensión alrededor del Millonario. Las derrotas consecutivas generaron preocupación y llevaron a los hinchas a cuestionar fuertemente al cuerpo técnico, pero desde la Comisión Directiva consideran que todavía existen argumentos para confiar en el proyecto.
En River entienden que Coudet necesita tiempo para ensamblar todas las piezas de un plantel que sufrió varios movimientos durante el mercado de pases. La dirigencia confía en que el entrenador todavía tiene las herramientas necesarias para cambiar el rumbo y encontrar una formación que le permita recuperar la regularidad.
Una de las grandes esperanzas para modificar el funcionamiento es la reciente incorporación de Thiago Almada. El mediocampista ofensivo ya llegó a la Argentina, comenzó a entrenarse con sus nuevos compañeros y aguarda su debut oficial, aunque todavía deberá esperar para hacer su presentación. Su jerarquía aparece como uno de los argumentos que sostienen la confianza en el técnico.
Coudet, por su parte, se siente con fuerzas para continuar al frente del equipo y tiene la intención de trabajar para revertir el escenario adverso. El entrenador sabe que la presión aumentó considerablemente pero confía en poder encontrar respuestas dentro del plantel. La presencia de nuevos jugadores y el regreso de algunos futbolistas pueden darle alternativas para modificar el funcionamiento.
La Copa Sudamericana aparece como una competencia clave en este contexto. El partido ante Independiente Santa Fe será una prueba importante para medir la reacción del equipo, y la dirigencia apuesta a que el voto de confianza le permita al entrenador encarar ese compromiso con tranquilidad. El objetivo es que Coudet pueda trabajar sin presión adicional para intentar cambiar la imagen del equipo.
La postura de River es contundente: Eduardo Coudet seguirá siendo el técnico y no será despedido pese a los malos resultados. No habrá despido y el entrenador continuará en el cargo, al menos mientras mantenga su voluntad de seguir. La situación podría cambiar si el propio técnico considera que no puede revertir el momento, pero actualmente esa posibilidad no aparece sobre la mesa. El respaldo institucional ya está dado y la responsabilidad recae sobre Coudet y sus futbolistas, que deberán conseguir resultados para comenzar a recuperar la confianza perdida.
