(BUENOS AIRES).- “Me separé hace cuatro meses y dije: ‘Quiero estar con todos’, pero entre todo el trabajo que tengo y la muerte de mi perra Mulata se me hizo todo más complicado”, contó Silvina Escudero en una entrevista en la que habló de su regreso al mundo de las citas tras la ruptura con Federico, su exmarido con quien estuvo casada durante casi cuatro años.
La bailarina explicó en Storytime, el programa de Bondi Live, que el inicio de la soltería no fue fácil: al ritmo laboral intenso se sumó la pérdida de su perra, que la golpeó incluso más que la separación. “La pasé peor que con mi separación con lo de mi perra, y recién ahora estoy más tranquila y con ganas de conocer a alguien”, aseguró.
Esa nueva apertura de Silvina Escudero viene acompañada de ciertos reparos como figura pública. “Un poco me da miedo ser la anécdota de alguno. Muchos te buscan por la anécdota”, admitió. Aun así, se mostró decidida a volver a apostar al amor: “Después de todo lo que viví, siento que llegó el momento, aunque lo haré priorizando la confianza por sobre cualquier otra cosa”.
La bailarina remarcó que la confianza es ahora su principal preocupación al pensar en una nueva pareja. La exposición mediática, según señaló, la obliga a filtrar las intenciones de quienes se le acercan y a moverse con mayor cautela que en otras etapas de su vida.

El matrimonio con Federico había comenzado formalmente a fines de 2022, luego de un extenso noviazgo de casi una década. En abril de 2026 él dejó la vivienda que compartían en Nordelta y se mudó a otro departamento del mismo complejo. Silvina Escudero descartó de plano terceros en discordia y atribuyó la decisión a un desgaste acumulado y a reiteradas crisis. “Me casé para toda la vida”, sentenció.
A principios de junio de 2026, la muerte de Mulata profundizó el duelo. En redes sociales, la bailarina escribió: “Hoy un pedazo de mi corazón se va con vos”. La pérdida, según relató, se cruzó con la necesidad de una “profunda búsqueda interior” en un año que definió como de transformaciones.
En ese proceso, Silvina Escudero también se refirió a la posibilidad de ser madre sola en el futuro, una muestra de que sus proyectos personales siguen abiertos más allá de la ruptura. La artista consideró a Mulata un pilar en su vida cotidiana y admitió que ese golpe le complicó todavía más los primeros meses de soltería.
A cuatro meses del final del matrimonio, la conductora se reconoce más serena y con ganas de abrirse a un vínculo nuevo. La confianza, dejó en claro, será la condición principal para esa apuesta.
