ESPECTÁCULO

“No me quiero ir así”: el llanto de Sol Abraham en Gran Hermano

 

El golpe en la cabeza y la crisis de llanto que casi la sacan del reality.

 
Solange Abraham
Solange Abraham

(BUENOS AIRES).- «No me quiero ir así, no quiero», repetía Sol Abraham en medio de un ataque de llanto tras sufrir un accidente doméstico dentro de la casa de Gran Hermano. La jugadora más polémica de esta edición, señalada como una de las posibles ganadoras, se golpeó la cabeza contra la puerta de un placard y necesitó asistencia médica durante el último fin de semana.

El incidente ocurrió mientras Sol Abraham acomodaba su ropa. Se incorporó de golpe y se dio de lleno contra la puerta del placard, lo que le provocó una herida abierta en la cabeza. El impacto fue fuerte y generó alarma en ese sector de la casa.

En ese momento, Pincoya fue la única compañera que se acercó a socorrerla. La acompañó al confesionario para que recibiera ayuda de la producción, en un gesto que contrastó con la indiferencia del resto de los participantes.

Sol Abraham

Ya en el confesionario, la crisis de nervios se profundizó. Mientras Pincoya intentaba calmarla, Sol Abraham lloraba y repetía su temor a abandonar el juego. «Capaz tengo algo en el cerebro», dijo la participante, visiblemente afectada por el dolor del golpe.

La producción activó el protocolo médico de inmediato. Los profesionales de la salud revisaron a la jugadora y determinaron que la herida no requería una atención especial fuera de la casa. Le cerraron la lesión y le suministraron un calmante para aliviar el dolor.

Pasado el susto y más tranquila, Sol Abraham le agradeció a Pincoya por no soltarla en ningún momento. Hoy, la participante chilena es su única aliada dentro de la competencia, un vínculo que se fortaleció a raíz del accidente.

El episodio reavivó el fantasma del abandono en la recta final del reality. Gran Hermano transita sus últimos días de encierro y Sol Abraham, que hasta el viernes aparecía como una firme candidata al triunfo, dejó al descubierto la fragilidad con la que encara esta etapa decisiva del juego. El susto quedó atrás y la jugadora permanece en carrera, aunque su estadía en la casa más famosa del país pende de un hilo emocional que ella misma expuso entre lágrimas frente a las cámaras.