(BUENOS AIRES).- «Fue a las 2 de la mañana, pero nadie quería decirlo, nadie quería informarlo». La frase pertenece a Susana Roccasalvo, quien reveló detalles inéditos sobre el fallecimiento del padre de Lionel Messi durante el Mundial de Qatar 2022 y el pacto de silencio que se tejió alrededor del capitán argentino.
La periodista contó que todo el entorno del jugador conocía la gravedad del cuadro. «Arrancamos con el tema del papá de Messi, todos sabíamos que estaba muy enfermito», relató Roccasalvo. Y agregó que la cautela era absoluta: «Ni siquiera se preguntaba de qué era la enfermedad, éramos cautelosos, sabíamos que el estado era muy delicado, sabíamos que era un Mundial especial para Lionel».
Roccasalvo también se refirió a su vínculo con la familia. «No tuve el gusto de conocerlo, mejor conocí a la mamá, aunque era algo previsible», admitió. La periodista no profundizó sobre la naturaleza del padecimiento, pero dejó en claro que el hermetismo fue una decisión colectiva para blindar al entonces jugador del Paris Saint-Germain.
El momento exacto de la muerte llegó en plena competencia. «Fue a las 2 de la mañana, pero nadie quería decirlo, nadie quería informarlo», precisó Roccasalvo en sus declaraciones. La noticia se mantuvo bajo siete llaves mientras la Selección argentina avanzaba hacia la consagración.
La periodista explicó que la prioridad era proteger emocionalmente al diez. «Había que contenerlo a Messi en el Mundial, era un momento muy difícil», señaló. Y remarcó que esa contención se sostuvo incluso después del desenlace deportivo, con un manejo de la información que recién ahora empieza a conocerse.
Roccasalvo aseguró que la consigna de no preguntar sobre la enfermedad se mantuvo firme durante toda la concentración argentina. La actitud de reserva, según su relato, fue compartida por periodistas, cuerpo técnico y dirigentes, y definió el clima de aquellos días en Doha. La muerte del padre de Messi quedó envuelta en un silencio que duró más de un año y que la periodista rompió al confirmar lo que muchos sospechaban pero nadie se animaba a contar.
