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Tapia recibió una placa por las luces de Barracas y se apagaron: el papelón que sacudió al fútbol argentino

 

El presidente de AFA recibió un reconocimiento y el sistema falló

 
Tapia
Tapia

(BUENOS AIRES).- Claudio Tapia recibió una placa por la inauguración de la nueva iluminación del estadio de Barracas Central y, minutos después, el partido frente a Rosario Central se demoró por un apagón. El encuentro estaba programado para las 20.15.

La ceremonia de la previa incluyó un juego lumínico pensado para presentar el sistema en el estadio que lleva el nombre de Tapia. Las luces se apagaron para el espectáculo y, al momento de volver a encenderlas, el sistema no respondió: el campo de juego quedó a oscuras.

Los jugadores de Barracas Central y Rosario Central ya estaban listos para comenzar el encuentro. El público aguardaba el inicio después de la entrega de la placa, pero la demora obligó a modificar el cronograma original.

La paradoja no pasó inadvertida: Tapia acababa de recibir una placa por la nueva iluminación y el partido no podía arrancar justamente por falta de luz. La falla se produjo en la misma noche elegida para presentar oficialmente las luces nuevas.

Una celebración que terminó a oscuras

Todo estaba dispuesto para que la jornada fuera una fiesta. Las autoridades del club habían preparado una presentación especial para la salida de los equipos, con un juego lumínico diseñado para el estreno del nuevo sistema. El problema apareció cuando llegó el momento de volver a encender las luces y el sistema no respondió como estaba previsto.

La escena generó sorpresa entre los presentes porque el inconveniente ocurrió justamente en la noche elegida para presentar oficialmente las nuevas luces. Lo que debía ser una demostración de la mejora en la infraestructura terminó teniendo el efecto contrario: en lugar de comenzar el encuentro en horario y disfrutar del espectáculo preparado, los protagonistas debieron esperar por la recuperación de la iluminación.

La demora se extendió durante varios minutos. La prioridad era garantizar que el campo estuviera correctamente iluminado para que el árbitro pudiera autorizar el comienzo del partido.

El desenlace y la postal insólita

Las luces volvieron a funcionar y los equipos pudieron disputar el encuentro. Sin embargo, la imagen ya había quedado instalada: presentación, homenaje y estreno quedaron opacados por el apagón.

El estadio que lleva el nombre de Claudio Tapia terminó protagonizando una escena que nadie tenía prevista. La institución había preparado una ceremonia para destacar la llegada de las nuevas luces, el dirigente recibió el reconocimiento por la obra y el público esperaba disfrutar de una presentación especial. Pero el apagón obligó a esperar y dejó una postal insólita antes del comienzo del partido.

La jornada que buscaba mostrar una mejora en la infraestructura fue catalogada como un verdadero papelón del fútbol argentino. Barracas Central quería mostrar una noche renovada y terminó ofreciendo una imagen difícil de creer: celebrar la llegada de nuevas luces y, minutos después, quedarse a oscuras.