(BUENOS AIRES).- “Por algunas sospechas y algunas cosas que no le cierran del manejo de su patrimonio y de su carrera”, explicó Marina Calabró. Tini Stoessel encargó hace tres meses una revisión de cuentas sobre el manejo de su patrimonio y de su carrera.
El procedimiento, presentado como una auditoría, tiene como eje las sociedades vinculadas con la actividad de la cantante y la administración de sus asuntos económicos. La decisión surgió a partir de sospechas y de cuestiones que, de acuerdo con el relato de Calabró, no le cerraban a Tini.
Las sociedades vinculadas a la carrera de Tini Stoessel son el punto de partida de la investigación. Alejandro Stoessel figura en ellas como titular o socio principal. Marina Calabró sostuvo que “ella en estas sociedades no figura siquiera como una contratada”. La panelista ubicó esa condición entre los elementos que la revisión busca esclarecer sobre la organización de la carrera y el patrimonio de la cantante.
La estructura societaria habría sido presentada a Tini como una forma de protección legal. Quienes le habrían explicado ese esquema le dijeron: “Esto es para cuidarte porque una sociedad no está exenta de tener un reclamo y no queremos que vos seas objetivo de ese reclamo”. El argumento, de acuerdo con el relato de Calabró, era evitar que la cantante quedara expuesta ante eventuales reclamos dirigidos contra esas sociedades.
Las ganancias generadas por esas sociedades quedaban en manos de Alejandro Stoessel, afirmó Marina Calabró. La panelista también remarcó: “No hay ningún papel que otorgue cesión de derechos de uso de imagen a estas sociedades”. La falta de ese documento quedó planteada junto con la discusión sobre quién administraba los beneficios derivados de la carrera de Tini Stoessel. Calabró presentó ambos puntos como parte del análisis sobre el manejo de su patrimonio.
La auditoría fue presentada por Marina Calabró como “una traición a la confianza”. La panelista sostuvo que Tini “firmó todo y permitió incluso sin firmar confiando que su padre velaba por sus intereses y su patrimonio”. Su explicación vincula la revisión con decisiones que la cantante habría aceptado bajo la convicción de que Alejandro Stoessel actuaba en defensa de sus intereses económicos.
Luis Ventura precisó el monto que se está manejando en el conflicto: “70 millones es la cifra que se está manejando”. La cifra de 70 millones fue presentada como la suma en discusión entre Tini Stoessel y su padre. La referencia apareció en la misma emisión en la que se expusieron los detalles de la revisión de cuentas.
La boda de Tini Stoessel y Rodrigo De Paul está prevista para el 19 de diciembre, en una celebración que se realizaría en Exaltación de la Cruz. Marcela Tauro contó que Alejandro Stoessel le habría sugerido a su hija hacer una división de bienes antes del casamiento, algo que la cantante “tomó a mal” y rechazó. El rechazo habría derivado en una fuerte discusión con su padre y en el pedido de Tini de incorporar un administrador externo para el control de sus cuentas. Ese episodio habría sido el disparador de la actual interna familiar.
