(BUENOS AIRES).- «Ser buen padre es lo único que me importa«, dijo Santiago del Moro al hablar de cómo viven sus hijas sus largas jornadas fuera de casa por Gran Hermano. El conductor se refirió al tema en el penúltimo día de Gran Hermano Generación Dorada, en plena cuenta regresiva hacia el cierre del reality que lo tiene al frente de la conducción desde hace siete meses.
Las declaraciones se produjeron en el programa LAM, ante la pregunta de la periodista Karina Iavícoli. Allí, Santiago del Moro confesó cómo se toman sus hijas y su mujer que pase tanto tiempo fuera de la casa por el trabajo. El ciclo le ocupa muchas horas del día, a las que se suma su conducción en la radio, y tras el final del programa planea tomarse unas vacaciones para disfrutar de tiempo con su familia.

«Mi hija más chica se me atrinchera en la puerta y cuenta los días que faltan para que termine», contó el conductor. Se refiere a Santa, que tiene cuatro años y es la menor de sus tres hijas: Catalina y Amanda son las mayores.
Del Moro reconoció que lleva poco a sus hijas al canal, aunque Santa es la que más disfruta esas visitas. La relación de la nena con el trabajo de su papá quedó a la vista en sus propias palabras, con esa cuenta de días que hace en la puerta de casa mientras el reality llega a su última semana.
«Ser buen padre es lo único que me importa porque creo que cuando la vida pega la vuelta, los hijos te pasan factura de todo», manifestó. Y amplió: «Es lo más importante para mí, después el resto sí, soy un adicto al laburo, pero la paternidad no es joda», reconoció. En la misma sintonía, sostuvo que se tomará unos días de descanso apenas termine el ciclo para dedicárselos de lleno a los suyos.
Estas palabras sorprendieron porque Santiago del Moro no suele hablar mucho de su familia en público y la resguarda en su intimidad. Sin embargo, siempre destacó que siente que la paternidad es lo principal en su vida. Su pareja es María José Sánchez, de su pueblo natal, Tres Algarrobos, con quien está desde su adolescencia.
Tras siete meses al frente de Gran Hermano Generación Dorada, el reality entra en sus horas finales, y el plan del conductor ya está definido: unas vacaciones en familia, lejos de la tele y la radio, para recuperar el tiempo con sus hijas y su mujer.
