DEPORTES

Tomás Aranda rompió el silencio tras el penal fallado y su mensaje es contundente

 

El enganche xeneize publicó un escueto posteo tras el pase a octavos.

 
Tomás Aranda
Tomás Aranda

(BUENOS AIRES).- "Objetivo cumplido". Con esa frase, breve y directa, Tomás Aranda rompió el silencio horas después de la clasificación de Boca a los octavos de final de la Copa Sudamericana frente a O'Higgins. El juvenil enganche publicó el mensaje en sus redes sociales sin una sola referencia al penal errado que había encendido la polémica en Chile.

Tomás Aranda había quedado en el centro de la escena por intentar picar su remate en la definición desde los doce pasos, una ejecución que le atajó Carabalí y que el arquero de O'Higgins le gritó en la cara. Sin embargo, su posteo no incluyó explicaciones ni lamentos: Tomás Aranda se limitó a dejar en claro que lo único importante era el pase a la siguiente ronda.

La respuesta de los hinchas este viernes fue inmediata. En menos de una hora, la publicación superó los 6.000 comentarios y se transformó en una demostración de apoyo para el nuevo número 10. "Gracias por tu magia y entrega"; "Divertite, encará, picala. Que los verdaderos amantes de este deporte te disfrutamos"; "Chicle Aranda"; "Señor 10"; "La próxima entra"; "Siempre con vos", escribieron los seguidores xeneizes.

Su gran actuación en Chile

Más allá del penal, Tomás Aranda había firmado uno de sus mejores partidos con la camiseta de Boca. Fue el futbolista más desequilibrante del equipo durante los 90 minutos, pidió siempre la pelota, generó juego y se movió con libertad por todo el frente de ataque.

El propio capitán de Boca se refirió al penal errado por el atacante en la tanda, en declaraciones que reflejaron la postura del plantel. En el tramo final del encuentro, cuando el Xeneize sufría el dominio de O'Higgins, Tomás Aranda estuvo cerca del gol con dos remates desde afuera del área que obligaron a grandes respuestas de Carabalí y fueron las ocasiones más claras del equipo en el tiempo reglamentario.

La secuencia posterior a la tanda dejó una imagen elocuente. Cuando Lautaro Blanco convirtió el penal decisivo y todos los jugadores salieron corriendo a festejar, Tomás Aranda permaneció inmóvil, con la cabeza gacha y la mirada clavada en el césped, todavía golpeado por la ejecución fallada.

Esa postal recorrió las redes y generó todavía más empatía entre los hinchas, que ya destacaban su actuación durante el partido. Lejos de los reproches, el respaldo masivo que recibió el enganche surgido de Boca Predio se multiplicó mensaje tras mensaje.

Tomás Aranda eligió no hablar del penal. Tampoco necesitó hacerlo. Con un simple "Objetivo cumplido", dejó en claro que el foco estaba en la clasificación y que Boca ya piensa en los octavos de final.