(BUENOS AIRES).- Wanda Nara, Agustina Gandolfo y Valentina Cervantes confirmaron desde el verano europeo el furor por el pañuelo en la cabeza, estilo gipsy, como aliado indiscutible para los meses que vienen. Las vacaciones en el hemisferio norte volvieron a marcar la pauta de lo que se impondrá en la próxima temporada en el hemisferio sur, con tres de las figuras argentinas más observadas del momento como protagonistas del desembarco de la tendencia.
Siempre con su toque de lujo característico, Wanda Nara compartió una selfie de un paseo de verano y su pañuelo anudado en la cabeza acaparó la atención. Eligió un modelo de la casa francesa Dior con el monograma negro sobre una base off white.
El complemento fue el broche de oro de un vestuario de verano relajado pero glam: un vestido tejido en color vino de breteles finos escotado que dejó a la vista el corpiño de bikini negra. Además, sumó un bolso de playa Chanel, el modelo Large Shopping Bag confeccionado en paja trenzada, lona, piel de cordero y metal, y anteojos de sol negros de Saint Laurent.

El pañuelo liso de Gandolfo en Mykonos
Después de la Copa del Mundo, Agustina Gandolfo viajó con Lautaro Martínez a Grecia para disfrutar de unas paradisíacas vacaciones en la Isla de Mykonos. La influencer mostró sus looks de playa, entre ellos un vestido tejido beige con escote drapeado al tono con un pañuelo satinado, una apuesta monocromática que contrastó con el resto de los conjuntos de la tendencia.
Debajo de la prenda quedó a la vista su bikini marrón strapless con frunces. Como detalle final, lució anteojos de sol hexagonales de la casa francesa Celine con armazón metálico dorado y un collar fino con un dije circular adornado con brillantes plateados. La mendocina compartió las postales desde la isla griega y sumó miles de interacciones entre sus seguidores, que replicaron cada detalle del estilismo.
La versión Gucci de Cervantes

La mujer de Enzo Fernández también se sumó a esta tendencia. Durante sus vacaciones familiares en la playa, Valentina Cervantes se mostró un modelo de Gucci con el clásico monograma de la firma en marrón y estampado abstracto colorido, la interpretación más audaz de las tres.
Lució el corpiño de una microbikini off white con adornos metálicos en los breteles y un pantalón al tono tejido al crochet. A través de la prenda quedó a la vista la bombacha del traje de baño, un modelo colaless, y coronó el conjunto con brazaletes dorados de distintos grosores. El look completo combinó la estética playera y relajada con guiños old money, un equilibrio que la influencer manejó con prendas livianas y accesorios de alto impacto.