ESPECTÁCULO

Yanina Latorre y Diego Latorre: la dura vida de la botinera según su testimonio

 

La panelista rompió el silencio sobre su maternidad

 
Yanina Latorre
Yanina Latorre

(BUENOS AIRES).- «Perdí cuatro embarazos y parí sola en mi cama». Con esa confesión a corazón abierto, Yanina Latorre rompió el silencio sobre el calvario que vivió para convertirse en madre durante una íntima charla en PH Podemos Hablar. La panelista, casada hace 32 años con Diego Latorre, detalló el desgaste físico y emocional de los tratamientos de fertilidad, las dolorosas pérdidas gestacionales y la soledad con la que tuvo que atravesar cada uno de esos momentos mientras su marido jugaba al fútbol.

El drama silencioso de los tratamientos y las pérdidas

«Me costó mucho tener a Lola. Lola es hija de un tratamiento eterno. Estuvimos 7 años sin poder quedar embarazados y haciendo mucho trabajo», relató Yanina Latorre sobre la búsqueda de su primera hija. El tratamiento se realizó en Rosario, cuando Diego integraba el plantel de Rosario Central, y las exigencias médicas rozaban lo intolerable. «Estuve 9 meses en la cama esperando que nazca Lola y me daban 18 inyecciones diarias porque en ese momento el tratamiento era tremendo… fue un parto difícil, fue un embarazo muy cuidado», contó. Sobre el contraste con la actualidad, Yanina reflexionó: «Hoy en día la fertilidad está como más avanzada, pasamos más herramientas, en ese momento era todo un peligro».

Pero el sufrimiento no terminó con el nacimiento de Lola. Yanina Latorre confirmó que perdió cuatro embarazos en total y que atravesó esos duelos en una soledad absoluta. El episodio más crudo ocurrió cuando cursaba un embarazo de cuatro meses y lo perdió en su casa, sin asistencia y sin avisarle a Diego. «Perdí embarazos en el medio, cuatro; y uno antes de un Boca River, estaba de 4 meses y lo parí en la cama sola, y no le avisé a Diego hasta que terminó el partido», reveló. La crudeza de ese instante la marcó a fuego: «Lo tuve que juntar sola, llamar a mi mamá, a mi papá… un espanto».

La panelista explicó que esta soledad no fue un hecho aislado, sino una constante derivada de la profesión de su marido. «Después de Lola seguí perdiendo embarazos siempre sola porque al estar casado con un jugador de fútbol… la vida de la botinera es mucho más duro de lo que uno cree», expresó con amargura. Ese desgaste físico y emocional continuo la llevó a tomar una decisión drástica. «Después de Lola yo no quería tener más hijos», aseguró Yanina. Sin embargo, la vida le tenía preparado un giro inesperado cuando la familia se mudó de México a Guatemala por el pase de Diego.

Agotada por las pérdidas previas, cuando notó la falta de su período menstrual prefirió callar para no generar falsas expectativas. «No me viene, no me entero… y pasa el tiempo, un mes, dos meses. Dije: ‘lo voy a perder, si perdía todo el tiempo embarazos, ¿para qué le voy a decir? Nos vamos a ilusionar de que va a venir un bebé'», recordó Yanina Latorre. Recién cuando los cambios en su cuerpo se hicieron evidentes se animó a hablar: «A los 5 meses le digo a Diego: ‘¿Sabés que hace 5 meses que no me viene?’… Fuimos al médico, estaba embarazada de Dieguito, 4 meses». Así llegó Dieguito, el hijo que nació de forma natural y cumplió el anhelo de su marido de concebir sin tratamientos.

Pese al milagro, la soledad volvió a presentarse en los nacimientos. «Parí sola a mis dos hijos. Las dos veces Diego llegó un día después porque como tuve parto natural no fui a cesárea programada, se me adelantaron… rompí bolsa, llamé a mi mamá y a mi papá… y al otro día siempre llegó Diego», contó. Esa acumulación de desamparo y sobrecarga física le arrancó una promesa que sostiene hasta hoy: «Siempre juré: ‘No voy a parir nunca más porque este hijo de puta estar en el fútbol y yo acabando el cuerpo'».

La etapa del posparto tampoco le dio tregua. Yanina recordó los primeros meses de sus hijos en el extranjero como un desierto de soledad absoluta. «Él venía dos días, se volvía a jugar y yo me quedaba 45 días sola durmiendo, tomando la teta, y yo decía: ‘Esto es ser madre, estaba sola'», cerró. Antes del cierre del programa, la panelista se definió con una frase que resumió todo su camino: «Yo soy primero madre y después persona. Lo único que me importa en la vida son Lola y Dieguito».