ESPECTÁCULO

Yanina Latorre se quebró al recordar los tratamientos de fertilidad

 

El doloroso camino que transitó la panelista para convertirse en madre.

 
Yanina Latorre
Yanina Latorre

(BUENOS AIRES).- «Yo sufrí tanto para tenerla que no puedo tolerar que me la toques». Con esa frase, Yanina Latorre dejó al descubierto el doloroso camino que transitó para convertirse en madre de Lola Latorre, en una entrevista íntima que dio en el programa El Observador.

Yanina Latorre contó que atravesó múltiples pérdidas de embarazos antes de lograr tener a su hija. “Yo perdí muchos embarazos, tuve muchos problemas para tener hijos. Hice muchos tratamientos”, dijo la conductora sin ocultar la emoción. Esa secuencia de frustraciones la llevó a buscar alternativas incluso fuera del país.

“Yo hice de todo, tratamientos afuera, hasta que llegó Lola. Me costó mucho”, afirmó. Cuando finalmente consiguió el embarazo, el proceso tampoco fue sencillo: durante los nueve meses de gestación tuvo que aplicarse inyecciones diarias. “Fue para sostener el embarazo”, explicó Yanina Latorre, y ese detalle médico reflejó la fragilidad de esos meses.

En ese contexto, Yanina defendió con fiereza a su hija de las críticas que pueda recibir. “Quiero que sepan los boludos, cuando me tocás a Lola… alguna pendeja que quiere cámara. La chica es impoluta, ahora está en Estados Unidos trabajando, es abogada, habla inglés, es buena hija, buena nieta, buena hermana… Yo sufrí tanto para tenerla que no puedo tolerar que me la toques”, lanzó. Y remarcó las cualidades de Lola, que actualmente reside en Estados Unidos y desarrolla su carrera profesional.

Esa protección se traslada a la vida cotidiana. “En mi casa no la reta nadie a Lola. La única que le puede decir algo soy yo… ni mi mamá, ni Diego. Es mi debilidad”, confesó la panelista. La declaración dejó ver el lugar central que ocupa su hija en su vida y el blindaje afectivo que construyó alrededor de ella después de tantos años de intentos fallidos.

La revelación de Yanina Latorre se dio el 17 de julio de 2026, durante una emisión de El Observador, y expuso una faceta poco conocida de su historia personal. Lejos del perfil filoso que suele mostrar en televisión, la conductora se quebró al recordar los tratamientos de fertilidad que hizo, las inyecciones diarias para sostener el embarazo y el miedo a perder otra gestación.

Hoy, con Lola instalada en el exterior y ejerciendo como abogada, Yanina sigue marcando los límites con la misma intensidad de siempre. Sus palabras funcionaron como un mensaje directo a quienes critican a su hija: “Quiero que sepan los boludos, cuando me tocás a Lola…”. Un aviso que no deja lugar a dudas sobre hasta dónde está dispuesta a llegar por la hija que tanto le costó tener.