VIDA Y ESTILO

Año nuevo judío 5787: por qué se comienza en septiembre y no en enero

 

La festividad comienza el viernes 11 de septiembre al atardecer y llega al año 5787 según un cómputo lunisolar, distinto del calendario civil.

 
Año nuevo judío
Año nuevo judío

(BUENOS AIRES).- El Año nuevo judío 5787 comienza este viernes 11 de septiembre al atardecer y se extiende hasta el anochecer del domingo 13, según el calendario civil. La festividad, conocida como Rosh Hashaná, no coincide con el 1° de enero porque el cómputo hebreo sigue ciclos astronómicos propios, distintos de los que rigen la vida cotidiana en la mayor parte del mundo.

La clave de la diferencia está en la naturaleza técnica del calendario hebreo: es un sistema lunisolar, que define sus fechas a partir de los ciclos combinados del Sol y la Luna. El gregoriano, en cambio, que se usa universalmente para cuestiones civiles, es estrictamente solar e ignora las fases lunares. Esa mirada doble sobre el cielo es la que desfasa los dos cómputos año tras año.

Por ese ajuste entre meses lunares y año solar, la fecha del Rosh Hashaná no es fija en el calendario occidental: hay que recalcular cada periodo para mantener la coherencia astronómica y tradicional. Por eso la llegada del año nuevo judío varía en los almanaques civiles, aunque siempre cae en fechas cercanas a septiembre, el noveno mes del año.

Qué significa Rosh Hashaná

La festividad marca los dos primeros días del mes de Tishrei, el séptimo dentro del cómputo hebreo, y representa el fin del mes de Elul. La tradición la define como una etapa de solemnidad, arrepentimiento y reflexión personal: el umbral de un periodo de profunda introspección para los fieles.

El significado va más allá de un simple cambio de almanaque. Según la creencia, estos días son el momento en que las personas buscan ser inscriptas en el Libro de la Vida, en el marco de lo que la fe denomina juicio divino. Es un tiempo en el que cada individuo hace un balance de sus acciones pasadas y renueva sus intenciones para el ciclo que arranca.

Durante la festividad, la comunidad mantiene tradiciones específicas que incluyen lecturas sagradas, oraciones y comidas típicas que simbolizan los deseos de bienestar. Entre los platos de la mesa se destacan los tradicionales knishes de papa, ideales para celebrar la fecha. Los saludos también cargan de sentido el encuentro: los fieles se desean «Shaná Tová», que se traduce como «buen año», o «Ketivá vejatimá tová», una expresión que desea que la persona sea sellada para un buen ciclo vital.

La condición lunisolar del calendario hebreo permite, además, que la celebración mantenga su vínculo con los ritmos naturales y astronómicos que definieron la vida judía desde la antigüedad. Cada Rosh Hashaná funciona como una oportunidad para reafirmar la identidad comunitaria y el compromiso con los valores espirituales, y el año nuevo judío 5787 se suma a una cuenta que refleja la historia milenaria de esta cultura frente al calendario civil que usa la mayor parte del planeta.