ESPECTÁCULO

Cuántos millones de dólares destinó Bad Bunny para construir su imperio inmobiliario

 

El puertorriqueño acumuló mansiones en tres ciudades clave y un movimiento inesperado dejó su huella en el mercado.

 
Bad Bunny
Bad Bunny

(BUENOS AIRES).- Bad Bunny consolidó un imperio inmobiliario que supera los 17 millones de dólares en activos, con sus propiedades más valiosas concentradas en Los Ángeles, Puerto Rico y Nueva York. Lejos de limitarse a los escenarios, el puertorriqueño destinó más de 16 millones de dólares a mansiones exclusivas en Estados Unidos como parte de una estrategia financiera de resguardo de capital frente a la volatilidad.

Su primera gran operación fue a principios de 2023, cuando adquirió una mansión en Hollywood Hills, sobre el Sunset Strip, por unos 8,8 millones de dólares. La residencia contemporánea tiene 680 metros cuadrados cubiertos, cinco habitaciones principales, una casa de invitados independiente de dos pisos, cocina profesional, interiores minimalistas y una piscina infinita con vistas panorámicas de la ciudad.

A principios de 2024 amplió su presencia en Los Ángeles con otra compra que llamó la atención del sector: desembolsó 8,3 millones de dólares por una vivienda en el exclusivo vecindario de Bird Streets, en una transacción privada, fuera del mercado, directamente a la cantante Ariana Grande. La casa, construida en 1946 y reformada por completo en 2020, tiene unos 160 metros cuadrados distribuidos en tres dormitorios y dos baños, patio exterior, garaje para dos vehículos y una piscina al borde de la colina. Grande había comprado esa misma propiedad en 2021 por 8,9 millones de dólares y la vendió por una cifra inferior, lo que representó una ganancia de valor para el músico.

El alquiler récord en Nueva York

Además de sus compras en la costa oeste, durante 2023 Bad Bunny alquiló un penthouse dúplex en el edificio Jardim, en West Chelsea, por unos 150.000 dólares mensuales, uno de los arriendos más caros en la historia de la ciudad. La unidad, que alguna vez salió a la venta por entre 18 y 18,5 millones de dólares, tiene unos 420 metros cuadrados, cuatro dormitorios, techos de cuatro metros, ventanales de piso a techo, una biblioteca con escalera de caracol y una piscina de entrenamiento de 10 metros en la terraza, con vistas al río Hudson.

Su base principal, en cambio, está en San Juan, Puerto Rico. Allí el artista posee una mansión de estilo caribeño moderno cuyos detalles mantiene bajo estricta confidencialidad por seguridad, y que funciona como su refugio personal, alejado del ruido mediático. Bad Bunny catalogó públicamente a la isla como su rincón favorito del mundo.

Detrás de estas operaciones hay una lógica empresarial clásica de apuesta al ladrillo: bienes raíces de alto perfil usados como escudo financiero sostenible a largo plazo. La arquitecta y especialista en real estate Mariana Lucángeli explicó que este tipo de inversiones en enclaves premium asegura una rentabilidad sólida debido a la escasez de tierra disponible, y remarcó que el ladrillo en mercados estables como el estadounidense garantiza una cobertura frente a la inflación global. El flujo para financiarlas proviene de giras récord: el World’s Hottest Tour recaudó más de 435 millones de dólares en taquilla —cerca de 50 millones como ingreso directo para él—, la residencia de 31 fechas en el Coliseo de Puerto Rico produjo unos 100 millones, y en 2025 fue el artista más escuchado del mundo en Spotify, con casi 19.800 millones de streams.