(BUENOS AIRES).- Shakira recibió alrededor de 5 millones de dólares por comerciales publicitarios para marcas de gran consumo, una cifra que muestra el peso de su marca personal más allá de la música. La barranquillera convirtió su imagen en uno de sus activos más rentables, con acuerdos que se ubican entre los más lucrativos del entretenimiento gracias a su alcance global.
Por campañas individuales y anuncios, como los de marcas de snacks o papas fritas, se estima que la artista percibe cifras cercanas a los 5 millones de dólares por contrato. Se trata de valores que la ubican en la franja más alta del mercado publicitario, reservada a figuras con proyección internacional capaz de mover audiencias en varios continentes al mismo tiempo.
Las plataformas digitales también aportan una porción considerable de sus ingresos. Solo en YouTube, Shakira obtuvo más de 2,5 millones de dólares netos gracias a patrocinios y colaboraciones musicales integradas en su contenido, un esquema que le permite monetizar su catálogo y su presencia en línea sin depender únicamente de los escenarios.
Un negocio que va mucho más allá de un comercial
La relación de la cantante con las marcas globales no es nueva. En 2014 colaboró con la empresa de juguetes Fisher-Price, en un acuerdo que representó ganancias significativas para la artista, y a lo largo de su carrera también trabajó con Spotify, entre otras compañías de renombre mundial.
Esa diversificación explica en buena parte el tamaño de su patrimonio. Su fortuna se estima en más de 300 a 400 millones de dólares, un rango que la consolida entre las artistas más ricas del mundo en habla hispana y que creció de la mano de negocios que trascienden la venta de discos y los recitales.
La división de bienes con Gerard Piqué dejó a la vista la escala de esas cifras: tras la separación, la fortuna de Shakira fue estimada en más de 300 millones de dólares, mientras que la del exfutbolista quedó en una escala sensiblemente menor. El dato confirma que el imperio comercial construido por la cantante durante décadas es propio y no depende de ningún socio.
Música y publicidad, el doble motor
El presente de la artista acompaña ese crecimiento. Desde comienzos de 2025, Shakira avanza con su gira mundial mientras amplía su lista de negocios, una combinación de ingresos por espectáculos en vivo y contratos publicitarios que sostiene su posición como una de las figuras más facturables de la industria.
La suma de ambos frentes explica por qué su caso se estudia como modelo de gestión de marca personal: cada acuerdo comercial se apoya en una audiencia global que la música mantiene activa, y cada lanzamiento musical abre nuevas oportunidades para las marcas que la contratan. Con escenarios llenos y contratos que rozan los 5 millones de dólares, su estructura de ingresos sigue creciendo sobre dos patas: la música y la publicidad.
