(BUENOS AIRES).- «Lo que aparece es muy general, esa gente que dispara para todos lados y la percibís… y eso a mí no me va», expresó Guillermina Valdés sobre su vida sentimental. La frase surgió en una nota del programa LAM, donde la modelo repasó qué busca hoy en una pareja y descartó de entrada a quienes considera dispersos e inconstantes.
Valdés detalló qué la desalienta del panorama que encuentra a su alrededor. Para ella, la dispersión es una señal que se percibe con claridad y que la lleva a frenar antes de avanzar en un vínculo. La definición sirvió para marcar el punto de partida de su búsqueda: no le alcanza con que alguien se muestre interesado, si detrás de ese interés no hay una dirección firme.
«Que no tenga pareja primero, que tenga un cierto replanteo de sí mismo, como que se pueda cuestionar ciertas cosas, que sea buen compañero, que no mienta, que le importe lo que hago», enumeró Guillermina Valdés. El primer requisito es explícito: que el hombre no tenga pareja. Después aparecen las condiciones ligadas a la personalidad, como la capacidad de replantearse y de cuestionarse ciertas cosas. En el mismo plano, Valdés pidió honestidad y compañerismo, y sumó una demanda particular: que le importe lo que ella hace.
Chicos por Instagram y un piso de edad
Sobre los mensajes que recibe en redes, Valdés contó que la mayoría llega de hombres muy jóvenes. «Cuando me escriben por Instagram, son muy chicos, tienen la edad de mis hijos. De 38 para arriba está bien. Puede tener 10 años menos que yo, tengo energía, me la banco», concluyó.
El piso quedó fijado en los 38 años: a partir de esa edad, los candidatos entran en la consideración de Valdés. La cifra no es casual, ya que los hombres que le escriben por Instagram tienen, según sus propias palabras, la edad de sus hijos. Además de ese límite mínimo, la modelo se mostró dispuesta a aceptar una diferencia de hasta una década menor que ella. Con ese rango definido, Guillermina Valdés cerró el repaso de su vida sentimental en LAM con las condiciones bien claras para quien quiera acercarse.
