(BUENOS AIRES).- Mauro Icardi volvió a quedarse sin destino: la operación que lo llevaba al Lazio quedó truncada de manera definitiva en las últimas horas, cuando faltan dos semanas para el cierre del mercado de pases europeo. La dirigencia del club romano había mostrado un renovado interés en sumar al delantero rosarino de 33 años, pero la decisión del entrenador sepultó el fichaje antes de concretarse.
El responsable de la caída fue Genaro Gattuso, técnico del conjunto italiano, quien le bajó el pulgar a la llegada de Mauro Icardi. La postura del director técnico terminó siendo el factor determinante para cancelar la negociación. El equipo romano se inclinó finalmente por Andrea Pinamonti, el delantero que llegó desde Sassuolo para ocupar ese lugar en el plantel.
Más allá del veto técnico, la operación acumulaba obstáculos. Hubo desencuentros durante la negociación y pesó la prioridad que significaba para el jugador poder disputar la Champions League, un objetivo que el club italiano no podía garantizarle. Y aunque después de descartado el fichaje el interés todavía existía, el presupuesto del Lazio para incorporar a alguien más ya no alcanzaba, con lo cual toda chance de regreso quedó descartada.
La situación de Icardi es particular: finalizó su contrato con el Galatasaray de Turquía el pasado 30 de junio y desde entonces se mantiene como jugador libre, con el pase en su poder. Ese detalle lo deja afuera de la cuenta regresiva del mercado de pases, que sí condiciona a los futbolistas bajo contrato. El futuro de Mauro Icardi, por ahora, es una incógnita.
El horizonte inmediato no tiene dirección definida. El atacante deberá explorar otras alternativas en el fútbol europeo o internacional, mientras continúa evaluando propuestas para decidir dónde continuará su carrera deportiva.
El lado personal, en primer plano
Lejos de las canchas, la vida privada del futbolista ocupa buena parte de la agenda pública. En medio de los rumores de casamiento, Icardi se muestra unido a la China Suárez y, al parecer, con ganas de consolidar aún más su noviazgo.
Esa dimensión personal también juega en la definición deportiva. En medio de las negociaciones y de la elección de club, pesaría la opinión de la China Suárez sobre el lugar al que podrían mudarse, un factor que podría inclinar la balanza si aparecen ofertas de continentes distintos. Con el pase en su poder y dos semanas por delante antes del cierre del mercado, la decisión sobre el próximo destino de Mauro Icardi sigue en suspenso.
