(BUENOS AIRES).- «Cuando dejé de jugar, sentí un vacío que no tenía con qué llenar. Sufrí depresión, ingresé en una clínica y actualmente estoy tomando medicación. Estoy en tratamiento». La confesión es de Pocho Lavezzi, el exdelantero de la Selección argentina que rompió el silencio sobre su salud después de que se viralizaran imágenes en las que se lo veía con temblores, un hecho que encendió la preocupación de los hinchas.
El exfutbolista de 41 años hizo estas declaraciones durante una entrevista televisiva con el exgoleador italiano Luca Toni. Allí explicó que atravesó un fuerte cuadro de depresión luego de su retiro y que actualmente sigue un tratamiento médico constante. La reaparición del Pocho en un evento deportivo había generado dudas y especulaciones hasta que decidió contar él mismo cómo estaba.
Lavezzi aseguró que poco a poco se va recuperando y dejó un mensaje para quienes atraviesan situaciones parecidas. «A quien sufre le digo que con humildad y ganas se puede salir», enfatizó. Sus palabras buscan llevar tranquilidad a quienes lo seguían con inquietud desde que circularon las imágenes que dieron que hablar.
El nacimiento de su hijo Vittorio, en 2024, fue un pilar en su recuperación anímica. Sobre la paternidad, el exatacante se mostró emocionado: «Me cambió la vida. Me da muchísima alegría y me hace sentir vivo». Hoy el santafesino concentra sus energías en su bienestar y en su familia, tratando de dejar atrás los momentos más difíciles.
El respaldo del mundo del fútbol
Pocho Lavezzi reconoció que no transitó este proceso en soledad y destacó el acompañamiento de referentes del deporte. El más cercano fue Lionel Messi, con quien consolidó una fuerte relación durante los años compartidos en la Selección argentina. «Tengo una amistad muy especial con él, hablamos de muchas cosas, es una persona fantástica», declaró sobre el capitán rosarino.
Además de Messi, el exdelantero valoró el respaldo constante de Sergio Agüero, Paolo Cannavaro y Diego Maradona. Sobre el Diez no dudó en definirlo como «un hombre excepcional». Lavezzi recordó las charlas profundas que compartió con Maradona durante las concentraciones y señaló que con él «se podía hablar de todo».
El exjugador también relató un consejo que le dejó el Diez: priorizar a su familia frente a un problema personal. Ese cariño de sus excompañeros acompaña hoy a Pocho Lavezzi en su camino hacia la recuperación, mientras continúa con el tratamiento médico que él mismo decidió hacer público.
