ESPECTÁCULO

En cuántos millones de dólares vendió Bad Bunny su auto a un millonario argentino: «Es un papelón todo»

 

Desprendimiento millonario

 
Bad Bunny
Bad Bunny

(BUENOS AIRES).- «No sé qué hacer con el cabrón del carro», reconoció en su momento Bad Bunny sobre su Bugatti Chiron «110 Ans», el superdeportivo que terminó vendiéndole a un millonario argentino a fines de 2024. El cantante puertorriqueño se desprendió así de uno de los autos más exclusivos del mundo, valuado en unos 3 millones de dólares.

El cantante había confesado sin vueltas: «No sé qué hacer con el cabrón del carro. Es un papelón todo: manejarlo, el seguro, los impuestos…». También dijo que «jamás pensé que un carro iba a generar tanta polémica y que le iban a tirar tantas fotos», hasta que finalmente se cansó del superdeportivo.

El comprador fue Oscar Fernández, de 51 años, apodado «El Toro»: nació en Corzuela (Chaco), tiene una empresa de logística internacional y viene de una familia con inversiones en campos, agricultura y ganadería. La operación se cerró en Miami, Estados Unidos, aunque el monto exacto de la transacción no fue informado. Fernández compartió la adquisición en su cuenta de Instagram junto a una serie de imágenes y escribió: «Un año más que se va y Papá Noel que sigue sin fallarme. Más allá de eso, éste fue un año de muchos cambios, los cuales tuve que afrontar con mente fuerte y positiva y mirando a futuro como si no hubiera un final».

La venta no fue casual. Bad Bunny usó el auto muy pocos kilómetros y se desprendió de él porque el mantenimiento resultaba muy costoso y porque tenía poca privacidad al manejarlo por las calles de Puerto Rico.

La historia con el Bugatti había arrancado en 2020 de una forma curiosa: el cantante quería conducir uno de estos modelos para impactar en los premios Grammy de ese año, pero como nadie se lo quiso alquilar y enviar a Puerto Rico, terminó encargando una unidad 0 km a Francia. Eligió el Chiron «110 Ans», una edición limitada a solo 20 unidades en todo el mundo, creada para conmemorar los 110 años de la marca francesa. En su momento, esa versión costaba hasta 4 millones de dólares, con valores que rondaron los 3 y 3,26 millones según cada referencia, aunque al momento de la venta estaba valuada en unos 3 millones.

Bajo el capot, el Bugatti esconde un motor W16 de 8.0 litros tetraturbo, con 1.500 caballos de potencia. Acelera de 0 a 100 km/h en apenas 2,5 segundos y tiene una velocidad máxima limitada entre 380 y 420 km/h según el modo de conducción que se elija. Además, es una variante 18 kilos más liviana que la Chiron Sport convencional, aunque comparte la misma mecánica.

De la Bugatti al Corolla

Tras vender el superdeportivo francés, Bad Bunny lo reemplazó en su uso cotidiano por un Toyota Corolla 2003, un sedán sin ningún lujo que le permite moverse con discreción por Puerto Rico sin llamar la atención de los paparazzi. No era una decisión improvisada: el propio cantante había anticipado que «yo me monto en un Corolla y estoy feliz por ahí». De hecho, fue visto usando un ejemplar de este modelo en el videoclip de Yonaguni, que superó las 45 millones de vistas en YouTube.

El Bugatti, mientras tanto, había viajado a los Estados Unidos, donde quedó estacionado junto a su Lamborghini Urus antes de cambiar de dueño. Y la colección del puertorriqueño no se limita a esos vehículos: conserva una Ferrari Testarossa de los años 80, de color blanco y faros escamoteables, cuyo valor oscila entre 150.000 y 300.000 dólares en subastas de coleccionistas. Para el día a día prefiere un Mercedes-Benz G-Class, valuado en más de 200.000 dólares, y para sus giras internacionales cuenta con un Airbus A320 privado reconfigurado por dentro con habitaciones, sillones de piel y áreas de descanso para su equipo.

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