ESPECTÁCULO

Las vacaciones familiares de Sol Pérez en el Caribe: juegos en la pileta con Marco, mucho gimnasio y postales de amor

 

Sorpresa en el Caribe

 
Sol Pérez
Sol Pérez

(BUENOS AIRES).- «Ahora el Gordo duerme una siesta. Papá entrena (yo fui hoy a las 6am). Mamá lee». Con ese mensaje, Sol Pérez describió el ritmo de sus vacaciones en Punta Cana, adonde viajó junto a Guido Mazzoni y su hijo Marco apenas cerró su ciclo como panelista de Gran Hermano Generación Dorada. La abogada documentó casi a diario la escapada familiar a través de sus historias de Instagram.

La familia se alojó en un hotel de lujo con régimen todo incluido en República Dominicana. En las publicaciones, el resort aparece etiquetado junto al grupo hotelero al que pertenece y con el hashtag #familyselection. Las imágenes muestran una pileta bordeada de palmeras, reposeras, sombrillas y un sector con mobiliario de mimbre tejido junto al agua, todo bajo un calor de 32 grados centígrados.

Entrenamiento al amanecer y lectura en la siesta

El descanso caribeño no modificó la rutina de entrenamiento de Sol Pérez, que concurrió al gimnasio bien temprano por la mañana y registró sus ejercicios como acostumbra. La aclaración que hizo en su propia publicación sobre las 6 de la mañana reveló que empezó la jornada antes del amanecer, incluso de vacaciones. Guido Mazzoni también mantuvo su entrenamiento en el complejo, mientras que las siestas de Marco marcaron el pulso de las tardes: con el pequeño dormido bajo las sábanas, la panelista leyó «Caballo de fuego», de Florencia Bonelli, el ejemplar que eligió para estos días.

Los ratos libres transcurrieron en la pileta o en la playa, donde Sol y Guido juegan con el pequeño Marco. Al niño le gusta el agua y se divierte con sus padres bajo el sol o realizando actividades recreativas con pintura o comida. En las fotos aparece con un gorro de baño celeste con protección para el cuello y un traje térmico verde agua con un caballo estampado, mientras juega con un balde y un juguete de plástico gris.

Para los días de pileta, Sol eligió un bikini de dos piezas color celeste con lunares marrones. En una de las postales aparece recostada sobre una reposera, con una toalla verde debajo del cuerpo y una mano cubriéndole parte del rostro; el traje de baño deja a la vista algunos de sus tatuajes, entre ellos un pequeño sol y una cruz en uno de sus costados. En otra imagen, madre e hijo posan de pie en un sector de agua poco profunda, con las palmeras del predio de fondo.

Las dedicaciones a su hijo estuvieron presentes foto mediante. Sobre una de las imágenes escribió: «Te amo amor de mi vida». Tras volver del gimnasio, compartió otra escena con Marco sentado sobre la cama, con pijama a rayas y chupete, y le dedicó el mensaje: «Llegué de entrenar y el rey me estaba esperando así. Te amo mi amor».

La escapada llegó después de la gran final de Gran Hermano Generación Dorada, el ciclo de Telefe conducido por Santiago del Moro que consagró a Sol Abraham como ganadora. La gala se realizó un miércoles por la noche, con numerosos invitados y participantes del programa, aunque Sol Pérez no estuvo presente ni figuró entre los asistentes al festejo. Tras meses de estudio, tensiones y peleas entre los participantes del panel, las horas en el Caribe se repartieron entre el agua, el entrenamiento y la lectura.