(BUENOS AIRES).- “Esta reforma no le pertenece a este Gobierno. Le pertenece a cualquier Gobierno que quiera que la Argentina deje de ser un país marginal”, enfatizó la senadora nacional Patricia Bullrich. El plenario de comisiones del Senado de la Nación firmó este 9 de septiembre el dictamen para modificar la Carta Orgánica: el Banco Central quedó más cerca de tener un nuevo marco legal, tras la aprobación del texto sin cambios.
El dictamen reunió las firmas de La Libertad Avanza y sus aliados, con respaldo del PRO, el radicalismo y los provincialistas. La reunión conjunta de las comisiones de Economía Nacional e Inversión y de Presupuesto y Hacienda contó con la exposición del presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y de su vicepresidente, Vladimir Werning. La iniciativa ya había recibido media sanción en la Cámara de Diputados el 26 de agosto, con 144 votos.
Santiago Bausili defendió el proyecto y afirmó que “no tiene un origen político”. El nuevo esquema fija como objetivo prioritario la preservación del valor de la moneda y elimina otras cuatro metas: estabilidad financiera, empleo, desarrollo económico y equidad social. El funcionario sostuvo que la modificación busca concentrar la política monetaria en la estabilidad y evitar que se le asignen al organismo objetivos que, según planteó, no pudo cumplir en los últimos años.
El artículo 51 de la ley 11.672 también quedaría eliminado. Esa norma permitía que la Secretaría de Hacienda solicitara adelantos transitorios al Banco Central por un plazo máximo de 12 meses. Bausili justificó el cambio al señalar que “se abusó en los adelantos transitorios”, mientras que Bullrich sostuvo: “Hay que terminar con el financiamiento monetario del déficit. En vez de financiar el déficit, tengamos lo que necesitamos para que el país crezca y lo necesario para que el Estado pueda funcionar”.
El proyecto modifica además el mecanismo de remoción de las autoridades del Banco Central. La salida de sus integrantes quedaría limitada a casos de falta grave o a una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso. “Queremos involucrar el Congreso en una forma vinculante”, explicó Bausili; la reforma no altera el mandato de seis años previsto para la presidencia de la entidad.
El rechazo de la oposición
La oposición kirchnerista rechazó el dictamen y concentró sus críticas en la autonomía del organismo, el control parlamentario y el destino de las reservas. José Mayans calificó la propuesta como “una vergüenza para la democracia argentina”, mientras que Juliana Di Tullio preguntó: “¿Qué carajos hicieron con las 13 toneladas de oro?”. Werning respondió que el oro había sido depositado en un banco suizo y que los movimientos fueron auditados por la Auditoría General de la Nación y una consultora internacional.
La reforma declara inembargables los bienes que integran las reservas y habilita al Banco Central a mantener parte de sus activos externos en depósitos, oro o activos financieros líquidos en el exterior, incluso como garantía de operaciones de banca central. Patricia Bullrich anticipó el próximo paso legislativo: “La idea es llevarlo la semana que viene al recinto”. Con esa definición, el proyecto quedó listo para ser tratado por el Senado de la Nación.
