(BUENOS AIRES).- “Julián es cosa del pasado”, dijo Deco, director deportivo del club catalán, y Barcelona cerró por ahora la puerta a una nueva ofensiva por Julián Álvarez. La definición fue expresada durante una cumbre de fútbol en Portugal y marca el cierre de la negociación que había ocupado al club durante el último mercado de pases europeo.
La propuesta del club catalán superó los 100 millones de euros, pero el Atlético de Madrid rechazó el ofrecimiento. La institución madrileña sostuvo desde el inicio que no quería desprenderse del delantero argentino y mantuvo esa postura pese al interés. La negociación fue una de las grandes historias del último mercado europeo, por el monto ofrecido y por la negativa del Atlético a venderlo. Por esa razón, la operación no llegó a concretarse y Julián Álvarez continuó en el equipo dirigido por Diego Simeone.
Deco explicó que el club ya no considera al argentino entre sus prioridades inmediatas. “Julián Álvarez ahora es cosa del pasado, tenemos que mirar hacia adelante y estamos contentos con lo que tenemos. Espero que él también esté bien, que esté ayudando a su club”, manifestó el director deportivo. La frase confirmó que Barcelona dejó atrás la posibilidad de realizar una nueva oferta en el corto plazo y que la búsqueda del delantero dejó de ocupar un lugar entre sus objetivos.
El interés por Julián Álvarez respondía a una búsqueda específica para el ataque. Barcelona quería un delantero con movilidad y capacidad para asociarse con sus compañeros, y Deco afirmó: “La idea siempre fue traer un nueve de movilidad, de capacidad para asociarse y Julián era uno de estos”. El dirigente sostuvo así que el argentino encajaba en el perfil pensado, más allá de que el traspaso no pudo avanzar.
El nuevo rol de Raphinha no fue el motivo del intento por Julián. Deco explicó que la negociación no tuvo relación directa con la función que el brasileño empezó a cumplir como centrodelantero. Gabriel Jesús apareció como una solución para la plantilla dirigida por Hansi Flick, mientras Raphinha comenzó a ocupar una posición más adelantada. El brasileño no estaba originalmente entre los planes del club, pero pasó a ser una opción cuando Barcelona dio por imposible el fichaje del delantero argentino.
Julián Álvarez tuvo un inicio de temporada particular en Madrid. Disputó tres de los primeros siete partidos de la liga española, siempre desde el banco de suplentes. En cambio, fue titular en el debut del Atlético de Madrid en la Liga de Campeones frente a Liverpool y aportó una asistencia. Ese contraste resumió su comienzo en el equipo madrileño: poca participación en la competencia local y una titularidad con aporte directo en Europa.
Julián Álvarez finalmente permaneció en el Atlético de Madrid y siguió bajo la conducción de Diego Simeone. Deco buscó restarle dramatismo al desenlace al señalar: “Hay muchos negocios, muchos fichajes que no se concretan”. El conjunto catalán dejó atrás la operación y buscará consolidar las alternativas que encontró para su ataque, mientras el delantero seguirá su camino en Madrid.
