(BUENOS AIRES).- Valentín Barco volvió a ser abucheado por los fanáticos ingleses cada vez que tocó la pelota en la caída de Chelsea por 3-0 ante Brentford, correspondiente a la quinta jornada de la Premier League. La escena fue prácticamente idéntica a la que vivió en su debut oficial con la camiseta del equipo londinense y, esta vez, tuvo un condimento adicional: la dura goleada en contra.
¿El motivo detrás de la silbatina? La semifinal del Mundial 2026 entre la Selección Argentina y la Selección de Inglaterra. El recuerdo de la victoria de la Albiceleste en ese partido sigue más fresco que nunca entre los hinchas ingleses y, como ya pasó con otros argentinos, se descarga en cada futbolista que cruza la frontera.
Valentín Barco debió soportar el rechazo desde todos los sectores del estadio, sin importar lo que hiciera con la pelota. Si creaba una acción positiva o tenía una buena intervención defensiva, la recepción del público siempre fue la misma. El ambiente se volvió espeso tanto para el ex-futbolista de Boca como para el conjunto azul, que terminó goleado en su propia casa.
Pese al contexto adverso, desde las tribunas y desde lo futbolístico, Barco redondeó un partido correcto en líneas generales, aunque poco pudo hacer para evitar la caída. Disputó 87 minutos, momento en el cual Xabi Alonso decidió sacarlo del campo para el ingreso de Mahdi Nicoll-Jazuli, de solamente 16 años de edad.
La costumbre que ya pesa en el Stamford Bridge
No es la primera vez que Valentín Barco pasa por esta situación. Tiempo atrás, cuando apenas jugaba sus primeros instantes oficiales con la camiseta de Chelsea en el duelo ante Luton Town, ya fue recibido con numerosos cuestionamientos desde cada sector del estadio. Aquella noche marcó un precedente que se repite partido a partido y que ahora encontró su expresión más clara en la visita de Brentford.
Antes que Barco, otro argentino había transitado el mismo camino en el club inglés. Enzo Fernández también recibió silbatos de los hinchas de Chelsea durante los compromisos previos a sellar su salida hacia el Manchester City, que lo adquirió a cambio de 145 millones de euros aproximadamente. La comparación deja en claro que el reclamo de las tribunas inglesas hacia los futbolistas albicelestes no se limita a un caso aislado.
La relación de Barco con la gente de Chelsea, sin embargo, no siempre fue de conflicto. Recientemente el Colo había brillado con la camiseta azul: marcó su primer gol y aportó una asistencia inusual en la goleada ante Leeds. Ese desempeño convive ahora con el rechazo de las tribunas, que parecen no perdonarle a un argentino el capítulo más doloroso de su selección en el Mundial 2026.
