(BUENOS AIRES).- Boca podría recibir una propuesta formal del Chelsea por Tomás Aranda, aunque por ahora no existe una oferta confirmada. El juvenil volvería a jugar en 2027 y su posible salida aparece ligada al seguimiento que el club inglés mantiene de cara al próximo mercado.
Chelsea continúa siguiendo la evolución de Aranda pese a la lesión que lo dejó fuera de competencia. El futbolista había sido una de las apariciones más destacadas de Boca durante el primer semestre de 2026 y empezaba a consolidarse en Primera. Su presente físico no habría modificado el interés del conjunto londinense.
La lesión en el peroné derecho se produjo durante la entrada en calor de un entrenamiento, en 2026. Aranda debió ser operado y afrontará una extensa recuperación, por lo que no podrá participar de lo que queda de la temporada. Su regreso a las canchas está previsto para 2027.
Rodolfo Arruabarrena había encontrado en Aranda una pieza importante para su equipo antes de la lesión. El juvenil ya acumulaba 32 partidos oficiales con Boca, además de un gol y tres asistencias. Esos números reflejan el lugar que había empezado a ocupar en el plantel antes de quedar marginado por el problema físico.
La situación también obliga a la dirigencia a seguir de cerca la evolución del futbolista durante su recuperación. El interés europeo se mantiene pese a que Aranda no podrá sumar nuevos minutos durante el resto de la temporada, y su regreso en 2027 será una referencia para evaluar su futuro deportivo.
El contrato y el interés europeo
El contrato de Aranda con Boca vence en diciembre de 2029, una condición que le da al club margen ante una eventual negociación. Su valor de mercado está estimado en nueve millones de euros, aunque esa cifra no necesariamente coincide con el monto que la institución pretendería recibir para desprenderse del futbolista. La posibilidad de establecer una cláusula elevada aparece como una alternativa para protegerlo ante el interés europeo.
Inter de Milán, Como 1907, Fiorentina y Aston Villa también habrían mostrado interés por el juvenil. La lista de clubes que siguen sus pasos podría ampliarse cuando vuelva a estar en condiciones de competir, aunque el Chelsea aparece como el equipo que mantiene una atención más sostenida sobre su situación. Ninguno de esos seguimientos se transformó hasta ahora en una oferta confirmada.
El vínculo vigente hasta diciembre de 2029 le permite a Boca conservar margen de decisión ante un eventual llamado formal. La institución también evalúa la posibilidad de establecer una cláusula elevada para resguardar al futbolista frente al interés de clubes europeos.
La intención de Boca es que Aranda se recupere completamente, regrese a las canchas en 2027 y vuelva a ser protagonista con la camiseta azul y oro. Juan Román Riquelme deberá evaluar cualquier propuesta que llegue por un futbolista con contrato vigente hasta diciembre de 2029 y margen de crecimiento en el club. Mientras tanto, Chelsea mantiene al juvenil en su radar y una eventual propuesta podría abrir la discusión sobre su salida en 2027.
