(BUENOS AIRES).- «Hubo un error ‘administrativo e involuntario’ en la confección de la planilla, pero no una ventaja deportiva». El análisis del Tribunal de Disciplina marca el rumbo del fallo por los octavos de final de la Copa Argentina: el organismo rechazará la protesta de Vélez por la inclusión de seis extranjeros en la planilla de Boca y no modificará el resultado de la eliminatoria, según aseguraron desde la AFA. De esta manera, el Xeneize mantendrá su clasificación a los cuartos de final, instancia en la que ya tiene programado su partido ante Racing para el domingo 27, durante la fecha FIFA.
El caso que originó la protesta es conocido. Boca incluyó en la planilla a Álvaro Montero, Leandro Lozano, Sebastián Villa, Carlos Palacios, Enner Valencia y Ángel Romero, un extranjero más de lo permitido. Montero, Lozano y Villa fueron titulares; Valencia y Palacios ingresaron durante el partido; y Romero, el sexto, permaneció en el banco y no tuvo minutos. Ese último detalle fue central para el análisis del Tribunal.
El fallo irá en línea con lo que desde la AFA venían transmitiendo desde el comienzo del conflicto: «los partidos y las clasificaciones se ganan en la cancha y no en un escritorio, salvo que exista una infracción de una gravedad tal que justifique modificar el resultado deportivo». Desde el organismo explicaron además que «si el sexto extranjero hubiera ingresado, el escenario podía ser diferente». Como Romero no jugó, la situación se considera un error administrativo sin incidencia deportiva suficiente como para quitarle a Boca una clasificación que obtuvo en la cancha, donde le ganó a Vélez en los penales.
El antecedente del fútbol femenino
La resolución tendrá muy presente un antecedente inmediato publicado el jueves pasado: el caso Lanús-Belgrano. Lanús reclamó los puntos porque Belgrano había realizado seis sustituciones, una más de las permitidas. El Tribunal tuvo por acreditada la infracción, pero rechazó que pudiera ser considerada una «alineación indebida» y, por lo tanto, no modificó el resultado: lo consideró un error administrativo e involuntario, mantuvo el 3-1 para Belgrano y sancionó al club con una multa económica de 200 entradas.
La lógica aplicada en aquel expediente sirve ahora para el caso Boca-Vélez: «una infracción reglamentaria no necesariamente implica automáticamente la pérdida de un partido. Y mucho menos cuando se trata de un encuentro eliminatorio y el supuesto incumplimiento no produjo una ventaja deportiva concreta». Es decir, el incumplimiento formal no alcanza por sí solo para modificar un resultado deportivo.
Boca presentó este miércoles su descargo. La resolución del reclamo se publicará oficialmente por boletín entre la última hora del jueves y el viernes, de acuerdo a lo que demande la redacción de los argumentos. El partido entre Vélez y Boca por los octavos de final arrancó hace varias semanas y recién está por terminar: la serie se definió en los penales hace tiempo, pero el capítulo administrativo recién se cierra ahora.
Para graficar el criterio que se aplicará, desde la AFA recurren a un antecedente de 1988: el partido entre Racing y Boca en el que Navarro Montoya fue agredido —le explotó una bomba de estruendo al lado y cayó desplomado— y el encuentro no pudo continuar. En aquella ocasión se le dio por ganado al Xeneize; hoy, explican desde el organismo, el responsable recibiría la sanción disciplinaria correspondiente, pero el encuentro se terminaría en la cancha. Con esa misma lógica, el expediente por los seis extranjeros quedará resuelto sin modificar lo ocurrido dentro de la cancha y Boca seguirá su camino en la competencia, con el cruce ante Racing a la vista.
