(BUENOS AIRES).- “este es el festejo más importante de Boca desde el Real Madrid hacia acá”, sostuvo Rodolfo Cingolani en una columna publicada el 28 de septiembre de 2026, tras la clasificación a semifinales de la Copa Argentina. El equipo eliminó a Racing el 27 de septiembre en el Gigante de Arroyito, en Rosario, y el desahogo terminó con una invasión de cancha de sus hinchas.
La comparación no fue presentada como una celebración más. Cingolani explicó: “Un festejo tremendo, una celebración como no recuerdo otra por algo que encima no es una coronación sino el pase a una semifinal de la Copa Argentina.” También sostuvo que el desahogo superó la victoria de Boca ante Talleres por penales en una final y el partido contra Gimnasia con gol de Tevez que le dio el campeonato sobre River.
El cruce con Racing reforzó esa lectura por el rival y por el desarrollo. “el contexto influye: el rival, una camiseta pesada, un clásico, este Racing que últimamente había tenido cierta supremacía sobre Boca… Y también por cómo se dio el partido: Boca estaba liquidado, parecía Argentina-Egipto y hasta tuvo el quite de Paredes”, explicó Cingolani.
La invasión de cancha marcó el final en Rosario y convirtió la clasificación en una escena poco habitual. “Que se meta la gente a festejar, que se metan los suplentes… Nunca vi un banco en el que salieran todos así de enloquecidos cuando terminó el partido. Se revolcaban en el campo de juego…”, contó Cingolani. El relato incluye a los hinchas y a los suplentes dentro del campo, una imagen que Cingolani vinculó con el carácter histórico de lo ocurrido: “Lo que ocurrió en Rosario, además, tiene el valor de lo histórico porque va a quedar en la memoria y en los libros por los siglos de los siglos”.
Valencia convirtió tres goles y sus compañeros lo abrazaron después del segundo, una escena que Cingolani describió al remarcar que el delantero colombiano debió acercarse a festejar: “En el segundo gol de Valencia, van todos a abrazar al colombiano y Valencia tiene que acercarse a festejar.” El colombiano quedó ligado a la dimensión histórica que el periodista le dio al triunfo. “Es tremendo lo que se va a recordar esto y Valencia con sus tres goles quedará en la historia”, afirmó Cingolani.
Sebastián Villa fue señalado por Cingolani como una de las claves del resultado. “la llave del partido la tenía Villa con sus desbordes y sus centros”, sostuvo Cingolani. Arruabarrena también recibió reconocimiento por sus decisiones: el entrenador hizo cambios antes de los 60 minutos para adelantar al equipo. “hay un gran mérito en Arruabarrena, que tuvo el coraje de romper el equipo antes de los 60 minutos metiendo los cambios para mandar a la tropa hacia adelante. Y fue un triunfo tremendo, muy grande”, explicó Cingolani.
El antecedente de 2000 funciona como la vara de comparación. Boca fue campeón del mundo en Japón ante el Real Madrid, con goles de Palermo, y Cingolani sostuvo: “No tengo dudas que desde aquel partido con el Real Madrid en el 2000, el de los goles de Palermo, hasta acá es el festejo más grande de la gente de Boca. No creo que se pueda comparar siquiera con algún campeonato.” El periodista también recordó un partido de 1975 en el que Boca perdía 3-0 y ganó 4-3 con Paulino Sánchez: “A mí me cuentan todavía de aquel Boca que en el 75 perdía 3-0 y lo ganó 4-3 con Paulino Sánchez… ¡Los años que pasaron!”. El próximo paso será disputar la semifinal de la Copa Argentina tras eliminar a Racing.
