(BUENOS AIRES).- “Me gusta mucho”, expresó Juan Román Riquelme sobre Franco Ibarra, el volante de Rosario Central que Boca evalúa para reforzar su mediocampo. El club busca sumar una alternativa por pedido de Rodolfo Arruabarrena, aunque el mercado de pases argentino ya cerró. El interés por el futbolista todavía no derivó en una oferta ni en una negociación formal, por lo que la posibilidad permanece en una etapa inicial.
Rodolfo Arruabarrena pidió más variantes y jerarquía para la mitad de la cancha, y esa necesidad llevó a revisar distintos nombres. Franco Ibarra quedó dentro de ese análisis por su presente en Rosario Central y por el lugar que ocupa en el equipo. Juan Román Riquelme evalúa si puede aparecer una oportunidad para incorporar un volante pese al cierre de la ventana de transferencias. La búsqueda, por ahora, no modificó su carácter exploratorio.
Franco Ibarra se consolidó como titular y es considerado uno de los titulares inamovibles de Rosario Central. Su condición deportiva es el principal obstáculo para Boca, porque el club rosarino difícilmente quiera desprenderse de uno de sus futbolistas más importantes con el mercado argentino cerrado. Una eventual salida exigiría una negociación entre las dos instituciones, algo que todavía no comenzó. El mediocampista acumula 104 partidos en su carrera, con un gol y seis asistencias.
El contrato de Franco Ibarra con Rosario Central vence el 31 de diciembre de 2027, por lo que el jugador continúa ligado a la institución. Boca debería negociar con el club rosarino para intentar avanzar por el mediocampista. La institución todavía tiene al jugador bajo contrato y ese vínculo le da margen para establecer una cotización elevada por una eventual salida. La situación agrega una dificultad contractual a una operación que aún no fue formalizada.
El valor de mercado de Ibarra está estimado actualmente en 6 millones de euros, una referencia sobre el costo que podría tener una eventual transferencia. La cifra no implica que exista una oferta formal ni una negociación iniciada entre Boca y Rosario Central. Boca todavía no avanzó hasta esa instancia y el interés se mantiene en la etapa de sondeo. El monto se suma a la dificultad que plantea negociar por un titular con contrato vigente.
Matías Galarza aparece como otra opción que Riquelme analiza para cumplir con el pedido de Arruabarrena. El mediocampista también fue solicitado por el entrenador y forma parte de la evaluación para reforzar esa zona del plantel. Hernán López Muñoz y Nicolás Fernández fueron mencionados como alternativas adicionales, aunque ninguno de los dos sería considerado una prioridad. Boca, de esta manera, no limita la búsqueda a un solo nombre.
Riquelme deberá definir si intenta avanzar por Ibarra o si concentra la búsqueda en otro nombre. La titularidad del volante, su contrato hasta el 31 de diciembre de 2027, el valor de mercado y el cierre del mercado argentino condicionan cualquier intento. Por ahora, Boca no tiene una negociación concreta abierta y solo analiza si surge una oportunidad para sumar el mediocampista.
