(BUENOS AIRES).- Boca todavía no pudo cerrar el acuerdo con Talleres por Matías Galarza y el tiempo disponible para completar la operación se agota. El mediocampista ya aceptó llegar al club y acordó sus condiciones personales, pero las instituciones siguen sin encontrar una salida económica antes del lunes 14 de septiembre.
La propuesta de Boca contempla cuatro millones de dólares por el 80 por ciento de los derechos económicos de Galarza. Talleres, en cambio, pretende seis millones de dólares, una cifra que coincide con la cláusula de salida del volante y que marca la diferencia principal entre las partes. Ese desfasaje económico es actualmente el principal obstáculo para que la transferencia pueda concretarse.
Matías Galarza ya tomó la decisión de jugar en Boca y espera que los clubes puedan resolver el conflicto. El futbolista tiene acordado su contrato con la institución, por lo que la discusión no pasa por sus condiciones personales, sino exclusivamente por el monto de la transferencia entre Boca y Talleres. La voluntad del mediocampista favorece al Xeneize, aunque no alcanza por sí sola para cerrar la operación.
Talleres aceptó sentarse a negociar, aunque todavía no modificó sus pretensiones económicas. La institución cordobesa cuenta con un jugador que tiene contrato vigente y una cláusula de seis millones de dólares, por lo que no está obligada a aceptar la propuesta inicial de Boca. La dirigencia deberá resolver si realiza un esfuerzo económico mayor para acercarse al pedido o si mantiene la oferta de cuatro millones por el 80 por ciento.
La excepción que le permitió a Boca volver a incorporar después del cierre del mercado vence el lunes 14 de septiembre. Boca y Talleres necesitan cerrar la transferencia dentro de ese plazo; si no acercan posiciones durante estas horas, la operación por Galarza quedará caída para este tramo de la temporada. El vencimiento de la ventana especial reduce el margen para extender la negociación.
El interés de Boca por el mediocampista ya había aparecido en 2024, cuando Galarza estaba en el Genk de Bélgica. En ese momento, el club había ofrecido tres millones de dólares por la mitad del pase, pero la operación no prosperó. Ahora Riquelme volvió a ubicarlo como alternativa para el mediocampo de Rodolfo Arruabarrena, después de que el jugador pasara por Talleres.
La salida de Kevin Zenón profundizó la necesidad de reforzar esa zona, que también cuenta con Leandro Paredes, Santiago Ascacíbar, Tomás Belmonte, Milton Delgado y Williams Alarcón. La posibilidad de sumar a Galarza surgió además por el cupo especial habilitado tras la lesión de Tomás Aranda. La negociación, sin embargo, continúa pendiente de un acuerdo económico y debe definirse antes del vencimiento de la ventana especial.
