(BUENOS AIRES).- Boca decidió cubrir la baja de Tomás Aranda con recursos propios y subió a Primera a Lautaro Bianco, una de las alternativas internas para ocupar el lugar que quedó vacante. La determinación se tomó el 27 de agosto, el mismo día en que Aranda sufrió una fractura de peroné en la pierna derecha durante un entrenamiento. Alan Velasco será la primera prueba del entrenador y Bianco aparece como la segunda opción, por lo que el club no habla, por ahora, de buscar un refuerzo para esa zona.
Lautaro Bianco tiene 19 años, nació el 19 de febrero de 2007 y ya firmó su primer contrato profesional con Boca hasta diciembre de 2029. El futbolista puede desempeñarse como enganche o extremo y se destaca por su técnica, el manejo de los dos perfiles, el cambio de ritmo y la facilidad para proteger la pelota. En esa posición deberá competir por un lugar con Alan Velasco.
Tomás Aranda será operado en los próximos días por el Doctor Jorge Batista en el Sanatorio La Trinidad. La recuperación demandará al menos cuatro meses, un plazo que lo deja afuera del resto de 2026 y lleva a Boca a esperar su regreso en la pretemporada de 2027. Rodolfo Arruabarrena lo consideraba un jugador clave y titular fijo para su equipo, por lo que la lesión modificó sus planes.
Rodolfo Arruabarrena deberá rearmar la estructura que había previsto para Boca. Alan Velasco será el primer jugador que probará como reemplazo de Aranda y la baja también le abre una oportunidad para recuperar su mejor nivel y sumar rodaje. Aranda, además, es uno de los protegidos de los referentes del plantel, y la fractura generó tristeza en el grupo y en Boca Predio.
El recorrido de Lautaro Bianco
La formación de Lautaro Bianco se aceleró en las Inferiores del Boca: primero se destacó en la Quinta División y luego dio el salto a Reserva. Allí fue bicampeón bajo las órdenes de Mariano Herrón y atraviesa un gran momento, con capacidad para jugar también por las bandas, gambeta y llegada al gol. La posibilidad de subirlo a Primera ya estaba contemplada antes de la lesión, pero la fractura de Aranda le dio al entrenador un motivo inmediato para hacerlo.
El plantel profesional de Boca deberá sostener el recambio durante un semestre de triple competencia. El equipo disputa el Torneo Clausura, la Copa Argentina y la Copa Sudamericana, un calendario que abre espacio para que Bianco trabaje con los mayores y sea evaluado en una posición que ya conoce. El ascenso no garantiza la titularidad: Bianco deberá competir con Velasco por un lugar.
El mercado de pases permanecerá abierto hasta el 2 de septiembre, pero la prioridad de Boca está puesta en las variantes internas para reemplazar a Aranda. El club conserva un cupo para incorporar por las salidas al exterior, entre ellas la de Marcelo Weigandt a Liga de Quito, aunque esa posibilidad no está vinculada con la baja del mediocampista. Si finalmente llega un futbolista, será para la defensa y deberá representar el “salto de calidad” que definió Rodolfo Arruabarrena, no una incorporación para acumular nombres. Hasta el cierre del mercado, Velasco será la primera alternativa y Bianco tendrá la oportunidad de entrenarse con Primera; Boca espera volver a contar con Aranda en la pretemporada de 2027.
