(BUENOS AIRES).- “Me dijeron que no podía jugar más al fútbol por como tenía la espalda”, contó Mauro Dalla Costa. Boca hizo debutar al delantero en la Primera el 18 de mayo de 2014, en un recorrido que terminó con su retiro a los 30 años y una nueva vida laboral en la compraventa de vehículos.
El partido del Bosque terminó 1-0 para Boca con un gol de Luciano Acosta y tuvo otro detalle poco habitual: el equipo vistió una camiseta fluorescente pocas veces vista. Dalla Costa era santafesino y tenía 20 años; además, llegaba como una de las máximas promesas de la Reserva desde su paso por Inferiores. Ese rendimiento había despertado incluso el interés del Atlético de Madrid.
La continuidad no llegó después de aquella presentación. Dalla Costa únicamente jugó un amistoso frente a River en México y otro contra Boca Unidos, y no volvió a tener participación en Boca. En ese recorrido fue compañero de Juan Román Riquelme, una experiencia que quedó asociada a su breve paso por el club.
San Martín de San Juan fue su siguiente destino: a fines de 2014, Dalla Costa salió a préstamo para conseguir rodaje en Primera División. Carlos Bianchi, que confiaba en él durante su tercer ciclo, le dijo: “Sí, me parece bien que vayas, que agarres rodaje, pero en seis meses te volvés”. El regreso no produjo la continuidad esperada: sin participación en el club sanjuanino, fue cedido al Freamunde portugués y luego a Colón de Santa Fe. Cuando terminó su etapa en Colón, su contrato con Boca llegó a su fin y pasó a Sportivo Belgrano, que militaba en el Federal A.
El diagnóstico que cambió su carrera
A fines de 2019, Mauro Dalla Costa volvió a Europa para jugar en el ascenso griego. Allí recibió un diagnóstico médico que le impidió continuar con su carrera. Mauro Dalla Costa explicó: “Me dijeron que no podía jugar más al fútbol por como tenía la espalda. Yo jugaba con tres hernias, deshidratación de los discos, un poco de artrosis en las vértebras y el sacro apretado. Me ponía una crema hasta el punto de que me quemó la piel”.
En 2023, aquel dolor lo retiró del fútbol con tan solo 30 años, mientras todavía continuaba su aventura en Grecia. El final llegó en plena etapa deportiva en ese país y no después de un regreso a Argentina: la espalda le cerró la posibilidad de seguir compitiendo. Dalla Costa terminó así su carrera profesional fuera de las canchas, luego de haber pasado por Boca, clubes del ascenso y el fútbol griego.
La vuelta a Santa Fe abrió una etapa distinta para Dalla Costa. Tras dejar el fútbol, se reinventó como comprador y vendedor de autos, un rubro al que llegó gracias a amigos. Esa actividad derivó en la apertura de su propia agencia de compraventa de vehículos, donde trabaja en la actualidad. El negocio propio se convirtió en su ocupación después del retiro que puso fin a su carrera en Grecia.
