(BUENOS AIRES).- Boca quedó en el centro del interés de Chelsea y Arsenal por Tomás Aranda, con operaciones cercanas a 20 millones de dólares proyectadas para 2027. Ninguno de los dos clubes presentó una oferta oficial ni existe una negociación formalizada por el mediocampista.
La cláusula que ordena el Mercado de Pases
Chelsea evalúa avanzar por Aranda con una cifra cercana al valor de su cláusula de salida. El club inglés también analiza la posibilidad de incorporarlo mediante BlueCo, la empresa que controla Chelsea y comparte el cargo societario con Racing de Estrasburgo.
La alternativa vinculada con Chelsea contempla un préstamo posterior al club francés, aunque no hay una transferencia confirmada bajo ese esquema. El interés se relaciona con la estrategia de incorporar futbolistas jóvenes y con proyección, pero todavía no alcanzó la instancia de una propuesta concreta para Boca.
Arsenal también sigue de cerca la evolución de Aranda y analiza una operación cercana a 20 millones de dólares durante 2027. La posibilidad tomó fuerza de cara al próximo mercado, aunque el escenario continúa siendo el de un interés y no el de una negociación formalizada con la institución argentina.
La cifra que aparece alrededor del mediocampista coincide con la cláusula de rescisión incluida en su contrato. En 2025, Boca extendió el vínculo de Aranda hasta diciembre de 2029 y fijó ese mecanismo de salida por 20 millones de dólares, una condición que puede facilitar una futura operación si alguno de los clubes decide ejecutarla.
Boca no confirmó ninguna propuesta oficial ni una transferencia cerrada por el jugador. La postura del club es no venderlo en el corto plazo porque lo considera un pilar del equipo, mientras que el proyecto deportivo apunta a volver a competir por la Copa Libertadores o conseguir otro título en 2027.
Aranda es un mediocampista que se destaca por el regate, la verticalidad, la visión para dar pases filtrados y la conducción en ofensiva. Esas características explican el seguimiento de los clubes ingleses y también el interés de otras instituciones europeas, aunque su situación deportiva agrega una pausa al análisis del mercado.
El mediocampista sufrió una lesión en las prácticas que lo dejó afuera durante el resto de 2026 y tiene previsto regresar a las canchas en 2027. Su último partido con Boca fue el 11 de agosto, frente a Recoleta de Paraguay por la Copa Sudamericana, antes de comenzar la recuperación. Liverpool, Inter, Como, Fiorentina, Bologna, Parma y Bayer Leverkusen también fueron mencionados entre los clubes que observaron su evolución, pero el próximo punto concreto será su regreso y la eventual llegada de una oferta formal.
