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Riquelme sabe que Chelsea sigue a Tomás Aranda y busca retenerlo: «20 millones»

 

El juvenil tiene contrato hasta 2029 y una cláusula que puede acelerar su salida.

 
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(BUENOS AIRES).- Chelsea sigue de cerca a Tomás Aranda y Boca conserva el control contractual del mediocampista ofensivo, que tiene vínculo hasta el 31 de diciembre de 2029. La cláusula de rescisión es de 20 millones de dólares, una cifra que podría habilitar su salida si algún club decide ejecutarla. Juan Román Riquelme ya conoce el interés y sabe que el juvenil es uno de los principales patrimonios actuales de la institución. La situación encendió la alerta en la dirigencia, que pretende evitar que el futbolista se vaya demasiado pronto.

Tomás Aranda fue uno de los jóvenes de Boca que más creció durante 2026. El mediocampista ofensivo se ganó un lugar en Primera después de su aparición durante el año y pasó a ser una alternativa cada vez más importante para Rodolfo Arruabarrena. Su capacidad para asociarse, manejar la pelota y encontrar espacios acompañó esa evolución y lo convirtió en uno de los nombres que más ilusionan a los hinchas de Boca. Ese recorrido explica que Chelsea lo siga de cerca, aunque el club inglés no es el único que puso atención en su evolución.

Aranda acumuló 30 partidos, 1.931 minutos, un gol y tres asistencias durante 2026. Los números reflejan la importancia que empezó a adquirir dentro del plantel y también el volumen de participación que tuvo en su primera temporada en el máximo nivel. Boca encontró en él una alternativa con presencia sostenida, capaz de aportar en el juego asociado y en la búsqueda de espacios. Por eso, su irrupción ya impactó tanto en el armado de Arruabarrena como en la mirada de los clubes interesados.

El contrato vigente le da margen a la dirigencia de Boca para no desprenderse de Aranda en el corto plazo. El vínculo finaliza el 31 de diciembre de 2029, una extensión que permite sostener al jugador dentro del proyecto deportivo y evita que la institución deba resolver su situación con urgencia. Riquelme y Arruabarrena pretenden seguir contando con el mediocampista para los próximos desafíos. Esa postura marca que la intención del club es retenerlo y darle continuidad en el plantel.

Chelsea no aparece solo en la lista de interesados. Inter de Milán, Arsenal, Liverpool, Bayer Leverkusen, el City Group, Parma, Como, Corinthians y São Paulo también siguen de cerca la situación del futbolista. La cantidad de clubes demuestra el impacto que tuvo la irrupción de Aranda en Boca durante este año y confirma que su crecimiento trascendió el ámbito local. Para la dirigencia, esa valorización representa una buena noticia patrimonial, aunque también amenaza la continuidad de un plantel que busca consolidarse.

La dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme enfrenta el desafío de cuidar el patrimonio de Boca sin resignar el proyecto deportivo que pretende mantener a sus mejores juveniles durante más tiempo. Aranda aparece dentro de ese plan por el lugar que ganó con Arruabarrena y por los minutos que sumó en Primera. Una oferta cercana a la cláusula podría obligar a la institución a tomar una decisión difícil. Si algún club ejecuta los 20 millones de dólares, Boca tendría pocas posibilidades de impedir la salida desde el punto de vista contractual.

Tomás Aranda, mientras tanto, continúa enfocado en Boca y Rodolfo Arruabarrena cuenta con él para lo que viene. El club mantiene la última palabra mientras ningún interesado ejecute los 20 millones de dólares establecidos en la cláusula de rescisión. Riquelme busca conservar a un futbolista con contrato largo y peso creciente en el plantel, pero Chelsea y los demás clubes pueden avanzar si activan el monto fijado. El próximo paso depende de que alguno de los interesados transforme el seguimiento en una decisión contractual concreta.