BOCA JUNIORS

El impactante motivo por el que Matías Galarza no llegó a Boca este Mercado de Pases

 

Fractura de Aranda, ventana especial y una deuda por Pavón: así se cayó el quinto refuerzo en el último día del plazo de la AFA.

 
Matías Galarza
Matías Galarza

(BUENOS AIRES).- «Salto de calidad«. Ese es el requisito que puso Rodolfo Arruabarrena para cualquier incorporación y, en esa línea, Boca terminó cerrado: el plazo que le otorgó la AFA para sumar un quinto refuerzo venció el lunes 14 de septiembre a las 20 horas sin movimientos y el club confirmó que está retirado del mercado de pases. La operación que se evaporó a último momento fue la de Matías Galarza, el volante de Talleres que aparecía como reemplazante del lesionado Tomás Aranda.

La negociación avanzaba rápido. Boca llegó a un acuerdo con el jugador de 24 años y salió a negociar a contrarreloj con Talleres de Córdoba, con la ventana especial por la baja de Aranda como marco habilitante. La primera oferta fue de 4 millones de dólares por el 80% del pase, pero la T, dueña del 60% de la ficha (el 40% restante pertenece al Genk de Bélgica), la rechazó porque pretendía venderlo por 6 millones, el valor de su cláusula de rescisión.

El pedido cordobés terminó de sepultar la operación. Talleres exigió incluir en la transferencia la cancelación de una deuda de unos 2.500.000 dólares que mantiene con Boca por los derechos formativos de Cristian Pavón: en 2018 el club de la Ribera le había adelantado ese dinero por una potencial venta del atacante, que nunca ocurrió, y el futbolista terminó yéndose libre en 2022. La justicia falló en primera y segunda instancia a favor de Boca, que debe cobrar ese monto más intereses. Sin acuerdo sobre ese punto, el fichaje cayó.

En Talleres ya habían dejado abierta la puerta. Su técnico, Omar De Felippe, había dicho sobre el volante: «Estamos al tanto de lo de Mati, vamos a ver qué es lo que se resuelve. Yo quiero que se quede, pero hay un montón de cuestiones, como el futuro de los chicos… Es un jugador que me gustaría contar con él, pero si él y la dirigencia resuelven que se tiene que ir, listo, es el futuro de muchos de estos chicos que tienen ilusiones».

Galarza, nacido en San Isidro el 4 de marzo de 2002, surgió de Argentinos Juniors, fue transferido al Genk por 6 millones de dólares a mediados de 2022 y regresó al fútbol argentino en 2024 para sumarse a Talleres a cambio de 3,6 millones de euros. Tiene contrato con el club cordobés hasta diciembre de 2028. Su nombre ya había sonado en Boca en el pasado y hasta recibió el elogio del francés Robert Pires, quien tras verlo en la cancha de Argentinos declaró: «El 15 de Argentinos. Galarza. Marcó el segundo gol. Es un poco parecido a Riquelme, por la manera de correr y manejar el balón. Tiene buena técnica».

La baja de Aranda y la apuesta interna

El origen de toda esta búsqueda fue la fractura de peroné en la pierna derecha de Tomás Aranda, confirmada el 27 de agosto tras un entrenamiento. El juvenil de 19 años, titular fijo para Arruabarrena, será operado por el doctor Jorge Batista en el Sanatorio La Trinidad y estará al menos cuatro meses afuera, por lo que Boca lo descarta para el resto de 2026 y apunta a recuperarlo para la pretemporada de 2027. El DT definía ese mismo día a Alan Velasco como primera opción para el puesto de enganche, con Lautaro Bianco, futbolista de la Reserva de Mariano Herrón, como segunda alternativa, y con muchas chances de subir a entrenar con la Primera tras el partido ante Estudiantes de La Plata.

Boca cerrará así 2026 con los cuatro refuerzos de la ventana invernal: Álvaro Montero, Leandro Lozano, Sebastián Villa y Enner Valencia, mientras en las próximas semanas recuperará a Rodrigo Battaglia, ya en la etapa final de su rehabilitación por una rotura de tendón de Aquiles. El plantel, concentrado en Brasil, prepara la revancha de cuartos de final de la Copa Sudamericana ante San Pablo.