(BUENOS AIRES).- “Comenzamos”, escribió el doctor Jorge Batista al mostrar el inicio de la rehabilitación de Tomás Aranda. El 20 de septiembre, el juvenil de Boca inició una nueva etapa tras la operación por la fractura del peroné de la pierna derecha, con trabajos livianos en el gimnasio.
Tomás Aranda, enganche de 19 años, se fracturó el peroné a finales de agosto durante un entrenamiento en el predio de Ezeiza. La lesión ocurrió en un rondo: hizo un cambio de dirección y el botín derecho le quedó clavado en el césped. Los estudios confirmaron la fractura en la zona de unión con la tibia.
Jorge Batista fue quien intervino quirúrgicamente al juvenil el 27 de agosto, un día después de la lesión. El médico publicó en sus redes sociales un video en el que se observa el comienzo de una nueva etapa para Aranda. El mensaje que acompañó las imágenes fue “Comenzamos”.
El video muestra al futbolista levantando levemente el pie derecho sobre distintos conos, como parte de una prueba inicial de movilidad. Después, Aranda aparece caminando con normalidad y ejercitándose en una bicicleta estática dentro del gimnasio. También se lo ve sonriente, una señal de buen estado de ánimo durante los primeros trabajos de recuperación.
La difusión del video generó alegría entre los hinchas xeneizes, que consideran a Aranda una de las promesas más destacadas de la institución. La publicación de Batista permitió observar los primeros movimientos del juvenil después de la operación y del período inicial de recuperación.
Tomás Aranda: los plazos de la recuperación
El cuerpo médico estimó una rehabilitación de alrededor de tres meses después de la operación. Los tiempos, de todos modos, podrían extenderse 30 o 60 días más según la evolución del paciente. Desde el cuerpo técnico de Boca apuntan a que el juvenil pueda comenzar la pretemporada a la par de sus compañeros.
Rodolfo Arruabarrena sabe que Aranda será baja por cuatro meses, por lo que Boca lo pierde para lo que resta de la temporada. El juvenil había aparecido en enero de la mano de Claudio Úbeda, sin haber hecho pretemporada, y luego fue ratificado por Arruabarrena. El entrenador le dio la camiseta número 10 y la tarea de ser el generador del equipo.
La lesión interrumpió el crecimiento de Aranda en el plantel profesional. Su aparición durante enero había sido seguida por la decisión de Arruabarrena de sostenerlo entre sus alternativas y asignarle un rol central en la generación de juego.
Exequiel Zeballos dejó Boca en el mercado de pases de 2026 para convertirse en refuerzo del Monza de Italia. Antes de irse, visitó a Aranda en la clínica y contó: “Le mando un beso a Tomi. Lo fui a ver a la clínica, nadie sabe nada porque no quiero aparecer en ningún lado”. El delantero también le dejó un consejo: “Le dije que tiene que trabajar, tiene lo más difícil que es el don, lo tienen muy pocos. Quiero desearle una pronta recuperación”. El próximo objetivo deportivo será que Aranda llegue a la pretemporada junto al plantel, sujeto a la evolución de su rehabilitación.
