(BUENOS AIRES).- Boca decidió no incorporar un reemplazo para Tomás Aranda y mantendrá cerrado el plantel para lo que resta del Torneo Clausura. El mediocampista ofensivo sufrió una fractura de peroné derecho, tendrá una recuperación de al menos cuatro meses y volverá a jugar recién en 2027.
Tomás Aranda sufrió la lesión durante la entrada en calor de un entrenamiento de Boca en 2026. El diagnóstico fue confirmado el 27 de agosto y el juvenil será operado en los próximos días por el Doctor Jorge Batista, en el Sanatorio La Trinidad. La recuperación lo dejará afuera de todo 2026 y su regreso a las canchas está previsto para 2027.
Aranda tiene 19 años, nació en 2007 y antes de la fractura acumulaba 32 partidos oficiales, un gol y tres asistencias. Rodolfo Arruabarrena lo consideraba un jugador clave y titular fijo dentro de su estructura. El futbolista tiene contrato con Boca hasta diciembre de 2029, un valor de mercado estimado en nueve millones de euros y apareció en el radar de la Selección Argentina juvenil.
Alan Velasco aparece como la principal opción para ocupar el lugar de Aranda en el próximo partido ante Lanús. Lautaro Bianco será la segunda alternativa y será promovido desde la Reserva para entrenarse con el plantel profesional. Un eventual esquema 4-3-3 también podría ubicar a Sebastián Villa por la izquierda y retrasar a Leonel Flores al mediocampo. Carlos Palacios, en tanto, atraviesa la última etapa de recuperación de una lesión muscular.
La decisión de Boca en el Mercado de Pases
Rodolfo Arruabarrena resolvió junto con los dirigentes que Boca no utilizará el beneficio reglamentario para incorporar un futbolista fuera del período habitual de transferencias por una lesión de larga duración. El Mercado de Pases permanecerá abierto hasta el 2 de septiembre, pero el club no usará esa ventana para cubrir la baja de Aranda. Boca conserva un cupo por las salidas al exterior, entre ellas la de Marcelo Weigandt a Liga de Quito.
Arruabarrena explicó que, si Boca incorpora a un futbolista, será para la defensa y deberá representar un “salto de calidad”, no una llegada destinada solamente a sumar nombres. La postura dirigencial apunta a resolver la ausencia de Aranda con alternativas internas y a sostener la planificación del plantel durante el Torneo Clausura. La respuesta de Velasco y la posible promoción de Bianco serán evaluadas por el cuerpo técnico.
Chelsea analiza presentar una oferta de 12,8 millones de euros por Aranda en enero de 2027, aunque hasta ahora no existe una propuesta confirmada. La cláusula de rescisión del mediocampista está fijada en 17 millones de euros, por lo que el monto previsto por el club inglés quedaría por debajo de esa cifra y obligaría a negociar. Inter de Milán, Como 1907, Fiorentina y Aston Villa también mostraron interés, pero ninguno transformó ese seguimiento en una oferta.
Riquelme y la dirigencia de Boca deberán definir la postura del club si la propuesta de Chelsea llega en enero de 2027. La alternativa será aceptar una negociación por debajo de la cláusula o exigir los 17 millones de euros fijados para la salida del jugador. Mientras tanto, la prioridad será que Aranda complete la operación y la rehabilitación sin apurar los plazos, con el objetivo de volver a contar con él durante la pretemporada de 2027.
