(BUENOS AIRES).- Tras la venta de Kevin Zenón al Atlas de México, Boca habría cambiado de postura y estaría dispuesto a sumar un volante si aparece una oportunidad. El club parecía retirado del mercado de pases, pero todavía tiene tiempo hasta el lunes para incorporar otro futbolista. La búsqueda no parte de un nombre confirmado, sino del problema que el cuerpo técnico detectó tras la salida del zurdo.
El cuerpo técnico de Rodolfo Arruabarrena considera que la venta de Kevin Zenón supone un problema para el plantel y es el principal motivo del regreso de Boca al mercado. El mediocampista no era una pieza habitual en el once inicial, aunque sí representaba una de las principales opciones de Arruabarrena para el banco de suplentes. Por ese rol, su salida dejó una alternativa menos para el entrenador.
Varios ofrecimientos llegaron en las últimas horas, mientras Boca analiza opciones para incorporar un volante. El club revisa las propuestas disponibles, pero ninguna logró convencer hasta ahora en Brandsen 805. La evaluación continúa sin un jugador apuntado, por lo que la posibilidad de sumar un refuerzo depende de que aparezca una oportunidad concreta dentro del plazo habilitado.
El cupo otorgado por la lesión de Tomás Aranda mantiene abierta la posibilidad de que Boca incorpore un refuerzo. Ese lugar, sin embargo, está próximo a vencer y, si el club decide avanzar con una llegada, tendrá que hacerlo a contrarreloj. El plazo llega hasta el lunes, cuando terminará la posibilidad de utilizar esa autorización para completar el plantel.
Mercado de pases: los números de la venta de Kevin Zenón al Atlas
Boca tenía el 80% de la ficha, seis millones de dólares y 4,8 millones como ingreso para el club en la operación por Kevin Zenón. El traspaso al Atlas de México se cerró por seis millones de dólares. De ese monto, Boca embolsará 4,8 millones, de acuerdo con la participación que tenía sobre los derechos del jugador.
Kevin Zenón disputó nueve partidos bajo las órdenes de Arruabarrena y marcó un único gol. El tanto llegó en el empate de la semana pasada frente a Gimnasia de Mendoza. Su registro se completó en una etapa en la que, aunque no tenía un lugar permanente como titular, era utilizado como una alternativa importante para el entrenador.
El TMS está cerrado y esa condición limita las opciones disponibles para Boca. Cualquier alternativa deberá estar desempeñándose en el fútbol argentino o encontrarse libre desde antes del 2 de septiembre de 2026. Con el cupo por vencer y el lunes como límite, el club deberá definir en los próximos días si alguno de los ofrecimientos puede transformarse en el refuerzo que busca.
