BOCA JUNIORS

Arruabarrena buscará romper la racha negativa en la era Riquelme

 

El Xeneize llega entero a los cruces con San Lorenzo y Racing, pero su rendimiento ante los grandes en la era Riquelme muestra una deuda que Arruabarrena debe revertir

 
Boca
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(BUENOS AIRES).- Boca atraviesa su mejor momento del año con trece partidos sin perder y la clasificación a las semifinales de la Copa Sudamericana tras eliminar a San Pablo en el Morumbí, pero llega a la seguidilla de clásicos con una estadística que pesa: en la era Riquelme apenas ganó el 23,5 por ciento de esos encuentros. El equipo de Rodolfo Arruabarrena se medirá primero con San Lorenzo por el Torneo Clausura y después con Racing por los cuartos de final de la Copa Argentina.

Los números de la gestión de Juan Román Riquelme, primero como vicepresidente y luego como presidente, muestran una deuda sostenida frente a los grandes. El Xeneize disputó 51 partidos ante River, Racing, Independiente y San Lorenzo: ganó 12, empató 22 y perdió 17. Una inversión de esa serie que se convirtió en uno de los principales reproches hacia el ciclo actual.

El detalle por rival confirma la dificultad para transformar estos partidos en triunfos. Ante Racing, Boca registra tres triunfos, nueve empates y siete derrotas; frente a River, cinco victorias, cinco igualdades y cinco caídas; contra Independiente, dos triunfos, cinco empates y dos derrotas; y ante San Lorenzo, dos victorias, dos empates y tres derrotas.

La deuda personal de Arruabarrena

Para Arruabarrena, la cuenta pendiente tiene un componente todavía más directo. En su primera etapa como entrenador de Boca dirigió 15 clásicos y solamente ganó tres. Ninguno de esos triunfos llegó ante San Lorenzo ni Racing, justamente los dos rivales que aparecen ahora en el camino inmediato: frente al Ciclón perdió los tres partidos que estuvo en el banco, mientras que ante la Academia también sumó tres derrotas.

En su regreso al equipo, el Vasco solamente dirigió un clásico hasta el momento. Fue el empate 1-1 contra Racing por la sexta fecha del Clausura, en la única vez que se cruzó con un grande desde que volvió al cargo. Ahora tendrá dos oportunidades prácticamente consecutivas para revertir esa historia.

El contexto, además, juega a favor de la reversión. Racing ganó solamente uno de sus últimos nueve partidos y perdió seis, mientras que San Lorenzo consiguió tres victorias en sus últimos 18 encuentros. Los dos rivales atraviesan momentos irregulares, en contraste con un Boca que llega entero futbolísticamente y con el impulso de la clasificación internacional conseguida en Brasil.

Por eso, esta seguidilla puede marcar el rumbo de la etapa decisiva del año. Dos partidos ante rivales directos le dan a Arruabarrena la chance de modificar una estadística que lo acompaña desde su primer ciclo y a la gestión de Riquelme un punto de giro en el frente que más se le cuestiona. El desafío arranca ante el Ciclón por el Clausura y continúa en eliminatoria directa contra la Academia por la Copa Argentina.